Por Federico Ramondi

Condenan a ex policía federal por caso de grooming contra una nena de Ezpeleta

La Justicia de Morón condenó a un exintegrante de la Policía Federal por hacerse pasar por su hijo menor de edad para establecer vínculo con una nena de 11 años oriunda de Ezpeleta, con la que mantuvo varias comunicaciones virtuales e intercambió imágenes con contenido predominantemente sexual y con la que hasta había concertado un encuentro.

La denuncia fue radicada por la mamá de la víctima y el delito comprobado prácticamente en el acto, desde cuando el sujeto se encuentra detenido por la cantidad de evidencia reunida en su contra. El fallo, en juicio abreviado, fue firmado por el juez Carlos Roberto Torti, miembro del Tribunal en lo Criminal Nº 4 del Departamento Judicial Morón.

Es que si bien la nena que fue sometida a los abusos es oriunda de la mencionada localidad quilmeña, el imputado tenía, al momento de los hechos domicilio en Hurlingham, en donde fue detenido y el material probatorio incautado.

En concreto, el veredicto condenatorio contra el ex efectivo de 35 años le impuso la pena de siete años de prisión por considerarlo autor de los delitos de «captación de un menor por medio de comunicaciones electrónicas con el propósito de producir fotografías de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales, en concurso real con tenencia de representaciones de las partes genitales de una menor de 13 años de edad, los que a su vez concurren idealmente con corrupción de menores agravada por tratarse la víctima de una menor de 13 años de edad».

Siempre según la denuncia hecha por la mamá, el caso se desarrolló entre abril y agosto de 2020, plena cuarentena por la pandemia de Covid-19. La mujer descubrió que en un celular que le prestaba a su hija de 11 años para que use con un juego llamado Free Fire en realidad la chiquita había creado dos perfiles en las redes sociales Tik Tok e Instagram sin permiso, a través de los cuales mantenía conversaciones con amigas que ella conocía y un supuesto chico que no sabía quién era.

Ese usuario, que decía ser de su edad, “logró controlarla emocionalmente por la manipulación que ejercía sobre ella, con el propósito de hacerle producir fotografías de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales”, indica el fallo basado en la investigación realizada por la fiscal Marisa Monti, de la Fiscalía Nº 5 de Morón, y la ayudanta fiscal Mariana Solís Ávalos.

La madre encontró en esas comunicaciones fotos de su hija con su cuerpo “completamente desnudo”, mientras que el ahora condenado le mandó fotos de su pene. Incluso en tres chats “le solicitó a la niña mantener relaciones sexuales”, quedó establecido en la investigación, cosa que no se concretó.

Además, se comunicó con la menor cuanto menos en dos ocasiones por video-llamadas durante las cuales solo mostraba el mentón en el que se destacaba un lunar. Cuando la mamá descubrió todo se hizo pasar por su hija en un contacto virtual y le pidió al sujeto que le mandara mensajes de voz, en donde pudo corroborar que la voz era la de una persona adulta. Ahí radicó la denuncia, la justicia rápidamente estableció el origen de las comunicaciones y la mecánica usada: el ahora condenado simuló ser su hijo. Al momento de los allanamientos esas imágenes fueron encontradas en su teléfono.

Además de la evidencia reunida en los dispositivos electrónicos, la víctima contó en cámara Gesell cómo eran los diálogos. “Fuimos entrando en confianza hasta que empezamos a hablar muy atrevidos o algo así. Él siempre me pedía fotos desnudas, yo sin querer le pasaba algunas hasta que empezó a comportarse raro. Me decía que si lo dejaba se mataba. Yo estaba enamorada de él hasta que empezó a ser celoso por todo. Hay cosas que yo le tuve que mentir, y ya no sabía qué hacer. Me decía que tenía mucha plata que me iba a llevar a España, que el padre iba a hablar con mis padres. Me preguntaba muchas cosas y me pasaba fotos de su pene”, fueron algunas de sus expresiones.

Fuente: Primer Plano On Line

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