Por Facundo Muñoz

Criaron a una chanchita y ahora buscan a alguien que la adopte y no se la coma

Olivia es una chancha rescatada por una familia quilmeña, y sus dueños la consideran una integrante de la familia: entre perros y gatos, creció como una mascota más. Pero ahora, creció tanto que buscan un nuevo hogar donde tenga más espacio, y su familia adoptiva debe ser responsable y cuidar al animal.

Fue adoptada con apenas días de vida, y su familia la cuidó como si fuera un bebé. Tenía su propia cama, era alimentada con una mamadera y recibía el amor de todos los integrantes de la casa. Según contó en una nota a Clarín, su dueña María, al rescatarla, ella sabía que su crecimiento podía ser un futuro problema, pero ante la urgencia de salvarle la vida, decidió hospedarla igual. Hoy Olivia tiene un año y seis meses, y la necesidad de encontrar un nuevo hogar se transformó en una preocupación.

«Necesita más espacio»

Su tamaño actual es el de un chancho promedio. «Pero yo vivo en una casa chiquita. La tuve hasta que pude, es un animal grande y obviamente necesita espacio», admite María, la vecina de Quilmes que rescató y crió a Olivia. La chancha de un año pasó por el complejo ecológico Naturaleza Viva, ubicado en Florencio Varela, pero su estadía fue corta: «Nos dijeron que no la podían tener más por falta de espacio, entonces la llevamos a otro lado».

SEGUÍ LEYENDO:  Quilmes Oeste: Se le metió un carancho en la terraza y le tiró una maceta a la casa del vecino

Olivia fue trasladada al refugio La Banda de Sarita, también ubicado en Florencio Varela. Al permitir su ingreso, desde el refugio solicitaron a cambio ayuda monetaria para construir un corral y así alojar a más animales rescatados. «Me encantaría ayudar», revela María, pero asegura que todavía no cuenta con el monto necesario para cubrir los gastos.

Por esta razón, la familia que rescató a la chancha busca desesperadamente la colaboración de aquellas personas que deseen ayudar tanto a Olivia como al refugio.

Mientras tanto, María no descarta la posibilidad de que aparezca un nuevo hogar que le pueda ofrecer espacio y amor. «La idea no es deshacernos de ella, es familia para nosotras. Si pudiera tener la oportunidad de comprar un terreno lo haría, y ella seguiría con nosotras», afirma la vecina de Quilmes.

Su intención, en este sentido, es encontrar una casa cercana con la que puedan mantener contacto frecuente. «Si conseguimos quien le ofrezca un espacio queremos verla y ayudar con sus necesidades, alimento, veterinario, etcétera».

SEGUÍ LEYENDO:  Tuvo un sapo como mascota durante años y se le perdió: "Lo extraño, Tito ya estaba domesticado"

Según asegura su dueña, Olivia no requiere cuidados más complejos que los de cualquier mascota. «Es como un perro gigante, debe tener alimento, un lugar amplio y mucho amor», detalla. Además, su relación con los humanos y otros animales es buena, por lo que la convivencia no debería representar problemas. «Se crió con perros, gatos, bebés humanos, y jamás dañó a nadie», asevera María.

A pesar de ya haber recibido algunas propuestas para cuidar de la chancha, el miedo de su familia por que la maltraten o asesinen los vuelve muy estrictos al momento de dar el sí. «Muchos tienen intenciones de negocio y explotación», lamenta la vecina de Quilmes.

Por el momento, los dueños de Olivia continúan a la espera de una familia que cuide de ella y les permita visitarla. Aquellas personas interesadas que cumplan con los requisitos pueden contactar a María a través del número +54 11 5976 1412.

Comparte esta noticia: