La tristeza y la bronca se mezclan en el cuartel y entre los vecinos. No es un robo más: se trata de un ataque directo a un símbolo de entrega, de sacrificio y de identidad para generaciones de quilmeños. La placa estaba ubicada sobre la calle Oficial Primero José María Sánchez —bautizada así en su honor—, junto a las vías del ferrocarril, donde desde hace décadas recordaba su historia y mantenía viva la memoria del bombero que dio su vida por la comunidad.
“No se llevaron solo metal: se llevaron un pedazo de nuestra memoria colectiva”, lamentaron desde Bomberos, que difundieron el hecho y pidieron colaboración para recuperarla. Ante cualquier dato, solicitaron comunicarse al cuartel al 4257-2222.
El homenaje robado aludía a la tragedia del 18 de diciembre de 1956, cuando José María Sánchez perdió la vida tras desactivar una bomba colocada para volar las vías del tren. En ese entonces, él vivía a pocos metros, en lo que se conocía como calle Salta, bautizada luego con su nombre como reconocimiento eterno a su valentía.
Desde la institución remarcaron la necesidad de “respeto, empatía y compromiso” para que hechos como este no vuelvan a repetirse. El reclamo no es solo por la recuperación de la placa, sino por la preservación del patrimonio emocional que representa para toda la ciudad.
“Honremos a quienes nos cuidan, siempre”, expresaron los bomberos, en un mensaje que resonó entre vecinos, instituciones y organizaciones que ya se sumaron al pedido de restitución del monumento vandalizado.