El padre Horacio Fasce y una vida marcada por la vocación, la naturaleza y los desafíos personales
A lo largo de su vida, el padre Horacio Fasce construyó un camino que va más allá de su rol dentro de la Iglesia. Si bien su labor pastoral en la capilla Santa Clara de Asís de Domselaar lo posiciona como un referente espiritual, su historia personal también refleja una fuerte conexión con la naturaleza y los desafíos.
Desde adulto, descubrió su pasión por los caballos, una actividad que con el tiempo se transformó en mucho más que un pasatiempo. La equitación le permitió no solo desarrollar una nueva faceta personal, sino también vincularse con experiencias que marcaron su vida.
En paralelo, su presencia en la comunidad fue constante. Desde la capilla Santa Clara de Asís, acompañó a generaciones de vecinos, siendo testigo del crecimiento de la localidad y del desarrollo de nuevos espacios residenciales.
Celebración en la capilla Santa Clara de Asís durante sus 150 años, con la participación de vecinos de Domselaar y de barrios cerrados como Estancias de Domselaar, Domselaar Chico, Los Tilos y Las Margaritas.Uno de los momentos más significativos de su historia personal fue el cruce de la Cordillera de los Andes a caballo, una travesía inspirada en la gesta sanmartiniana que llevó adelante incluso superados los 80 años.

La experiencia, realizada durante varios días en condiciones exigentes, simboliza no solo un logro personal, sino también una forma de vivir la vida con compromiso, esfuerzo y conexión con la historia.
Hoy, el padre Fasce continúa siendo un puente entre distintas generaciones en Domselaar. En una localidad en expansión, su figura mantiene un rol activo, acompañando a vecinos que encuentran en la capilla un espacio de encuentro, identidad y comunidad.