Allanamientos en Quilmes y CABA: Desbaratan banda narco y secuestran más de 70 kilos de cocaína
Viernes, 22 de Mayo del 2026 - 07:53 hs.
Como resultado de los procedimientos, siete personas fueron detenidas, se secuestraron más de 70 kilos de clorhidrato de cocaína y se desmanteló un centro de procesamiento ilícito de estupefacientes, conocido como “laboratorio o cocina de cocaína”, con una importante capacidad de producción.
La investigación comenzó tras un procedimiento realizado en mayo de 2024 en el barrio de Villa Crespo, cuando efectivos de la Policía de la Ciudad interceptaron a una mujer que transportaba dos kilos de cocaína en la vía pública. Durante el operativo, se secuestraron dos teléfonos celulares cuyo análisis pericial fue clave para avanzar en la causa.En ese marco, la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 5, a cargo del Dr. Franco Picardi, a través del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 12, dirigido por el Dr. Julián Ercolini y con la Secretaría Nº 24 de la Dra. María Pilar Caballero, delegó la investigación a la División Operaciones Área Metropolitana Oeste de la Superintendencia de Investigaciones Contra el Narcotráfico de la PFA.
A medida que avanzaron las pesquisas y se analizaron los dispositivos electrónicos, los investigadores establecieron que la detenida formaba parte de una organización dedicada al tráfico y comercialización de drogas a gran escala, encargada de trasladar sustancias ilícitas que se almacenaban en un departamento sobre la calle Malabia, Villa Crespo.
Los federales reconstruyeron progresivamente el modo de operar de la estructura criminal, identificando a sus integrantes y sus funciones específicas: proveedores, distribuidores, encargados de entregas bajo la modalidad “pasamanos” y vendedores minoristas.
Durante los cuatro meses siguientes, se intensificaron las tareas de inteligencia, seguimientos, análisis de comunicaciones y vigilancias encubiertas, lo que permitió individualizar a 16 sospechosos vinculados a la organización. En paralelo, dos individuos fueron detenidos en el curso de la causa, uno de ellos mientras transportaba otros dos kilos de cocaína en un vehículo.
La investigación reveló que parte de la organización operaba desde un local de comida peruana en avenida Córdoba, Palermo, donde se efectuaban ventas al menudeo. Asimismo, se detectaron puntos de comercialización en Flores y Floresta, incluso cerca del Hospital General de Agudos Dr. Teodoro Álvarez.
UNA PAREJA DEL BARRIO RODRIGO BUENO, EJE PRINCIPAL
Uno de los núcleos centrales de la organización estaba vinculado a una pareja del Barrio Rodrigo Bueno, identificada como responsable de coordinar la distribución de estupefacientes en grandes cantidades y gestionar compras para abastecer distintos puntos de venta. Además, se identificó a una proveedora domiciliada en Avellaneda.
Respecto a los movimientos financieros, se estableció que parte del dinero obtenido mediante la venta de drogas fue cambiado en una agencia financiera de Nueva Pompeya. El responsable del lugar también es investigado por presunta complicidad.
Entre los investigados figura un hombre conocido como “Cuchi”, con antecedentes por narcotráfico, quien actualmente se desempeña como empresario nocturno y organizador de eventos musical- sociales, aunque la inteligencia indica que continuaría vinculado al comercio ilegal.
Con todas las pruebas reunidas, el Dr. Julián Ercolini ordenó 20 allanamientos en la Ciudad de Buenos Aires y en Quilmes, Avellaneda, Moreno y La Reja. Durante los procedimientos, se detectó una cocina con alta capacidad de producción en el Barrio Rodrigo Bueno, desde donde se distribuían importantes cantidades de droga en la Ciudad.
Como resultado, siete personas fueron detenidas, una de ellas sorprendida in fraganti mientras elaboraba y compactaba panes de cocaína en el inmueble utilizado como cocina clandestina.
En el lugar, los investigadores incautaron moldes y sellos utilizados para fabricar y compactar los panes, con figuras como delfines, caballos, pistolas y coronas, empleadas como distintivos para identificar la droga producida por la organización.
En total, se secuestraron 77 kilos de clorhidrato de cocaína de máxima pureza, casi cinco kilos de marihuana, máquinas utilizadas para la fabricación y compactación, junto con equipos para verificar la calidad y pureza de los estupefacientes. También se incautaron teléfonos celulares, dinero en efectivo y documentación relevante para la causa.
Los detenidos, todos mayores de edad, quedaron a disposición del magistrado, imputados por infracción a la Ley Nacional de Drogas, a la espera de las acciones procesales correspondientes.