Denuncian abuso fiscal en Bariloche: cómo Facundo Jones Huala terminó aceptando un acuerdo con la fiscalía

Martes, 22 de Septiembre del 2026 - 08:21 hs.

Facundo Jones Huala, representante del pueblo originario mapuche y lonko, fue condenado a 5 años y 2 meses de prisión por un acuerdo con la fiscalía. Detrás de la causa está la figura del fiscal Fernando Arrigo, cuya actuación fue cuestionada por sectores vinculados a la defensa y observadores del proceso. Cómo se llegó al acuerdo después de meses de cárcel de máxima seguridad y una prolongada huelga de hambre.

Por poemas, a la cárcel de máxima seguridad

Todo empezó con una presentación de libro. En febrero de 2025 Facundo Jones Huala presentó en una de las bibliotecas de Bariloche su libro de poemas ante un pequeño círculo de oyentes. Presentación de libro. Poemas.

A partir de esas expresiones y de otros elementos incorporados a la investigación, la fiscalía encabezada por Fernando Arrigo impulsó la causa. En junio de 2025 Jones Huala fue detenido en El Bolsón en un operativo de la Policía Federal Argentina y enviado al establecimiento penitenciario N.º 6 de la ciudad de Rawson, una cárcel de máxima seguridad, a 800 kilómetros de Bariloche, donde vive su familia. Inicialmente se contempló una acusación bajo el artículo 210 bis del Código Penal, asociación ilícita para atentar contra el orden constitucional, que prevé penas considerablemente superiores a la que finalmente recibió.

La situación generó cuestionamientos de quienes acompañaron a Jones Huala durante el proceso, tanto por la gravedad de la acusación inicial como por las condiciones en las que permaneció detenido.

60 días de huelga de hambre

El encierro en condiciones de máxima seguridad, la distancia de sus seres queridos y los reclamos vinculados con sus derechos culturales marcaron buena parte del período de detención.

En abril de 2026 Jones Huala inició una huelga de hambre —primero líquida, después seca— con una exigencia central: el traslado a la cárcel N.º 14 de la ciudad de Esquel, para estar más cerca de su familia y de su lof (comunidad). Durante esos meses existieron diferencias entre la defensa y la fiscalía respecto del traslado.

La protesta se extendió durante aproximadamente 60 días y generó preocupación por su estado de salud. El reclamo central continuaba siendo poder cumplir su detención más cerca de sus familiares y su comunidad. Finalmente, Jones Huala fue trasladado a Esquel.

El acuerdo

Después de meses de detención, reclamos y discusiones judiciales, se avanzó hacia un acuerdo con la fiscalía. A Jones Huala le comunicaron que si no aceptaba el acuerdo con la fiscalía, según la versión difundida sobre las circunstancias de la negociación, existirían consecuencias para su familia.

La preocupación por sus seres queridos habría resultado determinante para que Jones Huala terminara aceptando el entendimiento. Según esta versión, aunque estaba dispuesto a mantener sus reclamos personales, la situación cambió cuando consideró que podían verse afectados integrantes de su familia.

En septiembre de 2026 Jones Huala aceptó el acuerdo en el marco de un juicio abreviado y fue condenado a 5 años y 2 meses de prisión por el artículo 213 bis del Código Penal —participación en un grupo que aplica la fuerza para imponer sus ideas— y por apología del delito. El acuerdo fue homologado por el juez federal de Bariloche Leandro Gómez Constenla.

La acusación más grave contemplada anteriormente, vinculada al artículo 210 bis, quedó fuera del acuerdo finalmente alcanzado.

Quienes cuestionan las circunstancias en las que se produjo el juicio abreviado sostienen que la preocupación de Jones Huala por su familia tuvo un peso central en su decisión de aceptar la responsabilidad penal contemplada en el entendimiento.

La actuación de Fernando Arrigo

Detrás de la acusación se encuentra Oscar Fernando Arrigo, titular interino de la fiscalía descentralizada de Bariloche. Fue uno de los fiscales que impulsó la acusación contra Jones Huala y participó de la ampliación de la imputación en mayo de 2026, cuando se sostuvo que integraba la RAM “como mínimo desde el 16 de noviembre de 2011”.

La defensa y quienes acompañaron a Jones Huala cuestionaron esa interpretación y otros aspectos del proceso. El caso de Jones Huala no es el único expediente de fuerte repercusión pública en el que intervino Arrigo. Su nombre también aparece en el caso Konstantin Rudnev y en la causa por la muerte de Franco Casco.

El abogado internacional de derechos humanos Alessandro Amicarelli, presidente de la Federación Europea por la Libertad de Conciencia, publicó en junio de 2026 un análisis sobre lo que definió como “exceso de celo fiscal” en Argentina. En ese trabajo dedicó varios apartados a la actuación de Arrigo y cuestionó algunos aspectos de su intervención en causas judiciales.

El caso Rudnev

En el caso Rudnev, la mujer señalada inicialmente como presunta víctima presentó una denuncia contra Arrigo y otros fiscales, de acuerdo con la documentación difundida por quienes acompañan al ciudadano ruso.

En esa presentación se formularon acusaciones relacionadas con supuestas presiones para que se reconociera como víctima. La denuncia posteriormente fue archivada por falta de fundamento.

Las similitudes señaladas entre ambos expedientes se concentran principalmente en los cuestionamientos sobre las medidas de detención, las diferencias entre las fiscalías y las defensas y las controversias surgidas durante las investigaciones.

El caso Casco

También se formularon cuestionamientos contra Arrigo en el marco de la causa por la muerte de Franco Casco.

Policías que estuvieron acusados en aquel expediente realizaron presentaciones contra el fiscal vinculadas con el desarrollo de la investigación. Permanecieron varios años privados de su libertad y posteriormente fueron absueltos.

Tras esas absoluciones continuaron las instancias judiciales y las diferencias entre la fiscalía y las defensas respecto de las responsabilidades investigadas.

El antecedente es mencionado por quienes cuestionan la actuación de Arrigo como otro ejemplo de causas extensas y de alta complejidad en las que el fiscal mantuvo una postura acusatoria firme.

¿Cómo llegó Fernando Arrigo a ese cargo?

Pero hay otra pregunta que plantean quienes cuestionan su actuación: ¿cómo llegó Fernando Arrigo a ese cargo?

Según la Resolución MP N.º 6/25 del 31 de enero de 2025 y la Resolución PGN N.º 65/24 del 1 de noviembre de 2024, Fernando Arrigo fue designado de manera interina en funciones por decisiones de la Procuración General.

Su situación, por lo tanto, corresponde a una designación interina mientras se desarrollan los mecanismos institucionales correspondientes para la cobertura definitiva de los cargos.

Quienes cuestionan esta modalidad sostienen que cargos de semejante relevancia deberían quedar definitivamente cubiertos mediante los respectivos procedimientos de selección, concursos y evaluaciones.

Desde esa perspectiva, reclaman que los mecanismos de selección permitan acreditar la idoneidad de quienes ocupan funciones de tanta responsabilidad dentro del Ministerio Público Fiscal.

¿Qué llevó a Jones Huala a aceptar el acuerdo?

La pregunta central que plantean quienes acompañaron a Jones Huala es qué ocurrió para que finalmente aceptara un acuerdo con la fiscalía después de meses de mantener una posición diferente.

Pasó por una cárcel de máxima seguridad. Permaneció alojado a alrededor de 800 kilómetros de su familia. Realizó una prolongada huelga de hambre. Enfrentó inicialmente una imputación que podía implicar una pena considerablemente superior a la que finalmente recibió.

Nada de eso había derivado hasta entonces en un acuerdo. El punto de inflexión, de acuerdo con la versión difundida sobre las negociaciones, habría llegado cuando apareció la preocupación por las posibles consecuencias para su familia. Fue después de ese proceso cuando Jones Huala terminó aceptando el juicio abreviado que estableció una pena de cinco años y dos meses de prisión.

El acuerdo fue finalmente homologado por la Justicia Federal y modificó sustancialmente el escenario penal que se había planteado al comienzo de la investigación.

Para quienes cuestionan cómo se desarrolló el proceso, las circunstancias que rodearon esa decisión continúan siendo un punto central. La discusión se concentra ahora en determinar qué factores llevaron a Jones Huala a aceptar un acuerdo después de meses de sostener una posición diferente y de atravesar una extensa huelga de hambre para reclamar mejores condiciones de detención y mayor cercanía con su familia.