Una plataforma de la UNQ propone evaluar qué hace el estudiante mientras utiliza la IA

Martes, 22 de Septiembre del 2026 - 08:31 hs.

La expansión de la inteligencia artificial plantea un desafío cotidiano para la educación: un estudiante puede obtener una respuesta convincente en segundos, pero el resultado por sí solo ofrece pocas pistas sobre qué comprendió, qué decisiones tomó o cómo construyó sus argumentos. ¿Cómo evaluar el trabajo intelectual que realiza mientras utiliza estas herramientas?

A partir de ese problema, OPEN LAB, proyecto de extensión de la Universidad Nacional de Quilmes dirigido por Maximiliano Ariel Pérez, desarrolló Desarrollo2, una plataforma que propone integrar la IA a las actividades educativas con orientación y seguimiento docente.

Su funcionamiento comienza con la configuración de una actividad. El docente establece los objetivos, los criterios y las pautas que guiarán la interacción. Dentro de ese marco, la inteligencia artificial formula preguntas, solicita fundamentos, señala contradicciones y abre otras perspectivas, buscando que el estudiante revise sus ideas, argumente y tome decisiones, en lugar de limitarse a recibir una respuesta.

Durante la actividad, el docente puede seguir en tiempo real la interacción de cada estudiante con la IA e intervenir cuando lo considere necesario. Luego puede analizar el recorrido completo y evaluar cómo el estudiante fundamentó una afirmación, respondió a una objeción, revisó una postura o justificó una elección, además del resultado final.

Según datos del equipo, Desarrollo2 cuenta actualmente con 39 casos configurados, participación de más de cien estudiantes y más de 2.900 intervenciones escritas por estudiantes, en experiencias universitarias de Argentina y Colombia. Estos primeros usos constituyen una base para estudiar sus posibilidades y límites en situaciones reales de enseñanza.

La propuesta pone el acento en la responsabilidad del estudiante sobre aquello que finalmente sostiene. No busca separar artificialmente qué parte de una producción pertenece al humano y cuál a la IA, sino reunir evidencias del proceso para que el estudiante pueda explicar qué sostiene, por qué lo sostiene y qué decisiones tomó durante el recorrido.

Esto permite desplazar la atención desde la entrega de un trabajo terminado hacia las acciones que contribuyeron a construirlo. Una respuesta inicial, una duda, una corrección o un cambio de postura pueden aportar elementos para la evaluación. El registro de la interacción ofrece al docente material para interpretar ese recorrido y orientar nuevas preguntas.

Así, Desarrollo2 busca aportar una alternativa al debate entre prohibir la inteligencia artificial en las actividades educativas o permitir su utilización sin mediación: incorporarla al proceso de aprendizaje con un marco pedagógico y participación docente.

La búsqueda de nuevas formas de enseñar y evaluar con inteligencia artificial también moviliza iniciativas en otros países. En Australia, Cogniti, desarrollado en la Universidad de Sydney, permite a los docentes configurar asistentes con instrucciones y materiales propios y revisar las conversaciones de los estudiantes. Entre sus experiencias se encuentran actividades en las que la IA plantea preguntas sobre casos de estudio o brinda devoluciones para que los alumnos revisen sus escritos. Universidad de Sydney.

En España, Authory.tech, cocreada por un estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya y finalista del programa SpinUOC 2026, aborda otra dimensión del problema: analiza el proceso de escritura para aportar evidencias sobre la autoría de los trabajos académicos. La herramienta registra indicadores como las revisiones y la incorporación de fragmentos copiados, y ofrece información contextualizada para la valoración docente, sin emitir un veredicto automático sobre el uso de IA. Universitat Oberta de Catalunya.

También existen iniciativas de código abierto, que permiten examinar y adaptar el software según las condiciones de sus licencias. SokratesT propone una plataforma en la que los docentes pueden crear cursos, incorporar materiales y configurar un tutor de inteligencia artificial ajustado a esos contenidos. Su enfoque permite organizar la asistencia de la IA alrededor de los recursos y las instrucciones definidos para cada curso. Repositorio de SokratesT.

Por su parte, Open TutorAI explora una tutoría personalizada que toma en cuenta los objetivos y las preferencias de cada estudiante. La propuesta combina conversaciones por texto, interfaces con avatares y herramientas de seguimiento de la actividad para acompañar el aprendizaje. Fue presentada en una publicación de investigación en febrero de 2026 como una plataforma educativa de código abierto. Presentación de Open TutorAI.

Estas experiencias ilustran distintas líneas de trabajo: acompañar mediante tutores, dar al docente capacidad de configurar la interacción, analizar los procesos de producción y desarrollar herramientas que puedan ser adaptadas por otras instituciones.

En ese escenario, Desarrollo2 pone el foco en articular el diseño de la actividad, el intercambio con la IA, la intervención docente y la evaluación del recorrido. La pregunta que organiza la propuesta es qué evidencias puede reunir el docente para comprender cómo el estudiante construye y fundamenta sus decisiones mientras trabaja con asistencia de inteligencia artificial.

El desarrollo forma parte de una línea de experimentación de OPEN LAB–UNQ sobre aplicaciones concretas de IA. Un antecedente destacado fue el asistente para consultas académicas desarrollado junto con el Hospital Zonal General de Agudos Mario V. Larraín de Berisso.

Ese asistente fue una de las iniciativas ganadoras del concurso Gobernarte – Premio Pablo Valenti 2025, organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo. La convocatoria reunió 119 propuestas de 11 países de América Latina y el Caribe. El reconocimiento destacó el trabajo conjunto entre el equipo universitario y el hospital público. Publicación institucional de la UNQ.

La continuidad entre aquellas experiencias y Desarrollo2 se encuentra en una preocupación del equipo: cómo diseñar herramientas en las que la inteligencia artificial acompañe procesos humanos sin sustituir el criterio, la decisión ni la responsabilidad de las personas.

Desarrollo2 traslada esa búsqueda al ámbito educativo y continúa su desarrollo y evaluación, con la intención de ampliar las experiencias, reunir evidencia sobre su funcionamiento y facilitar su utilización y adaptación por otras instituciones educativas.

Más información, funcionamiento y ejemplos:
Presentación de Desarrollo2

Publicación institucional:
Desarrollo2 en la UNQ: Nuevo prototipo de Innovación Educativa

Antecedente del equipo:
Distinción internacional del BID para proyecto de extensión UNQ