Por Federico Ramondi

Berazategui: Le desvalijaron el local a una joven el día de su casamiento

El día más feliz para Magalí, una emprendedora de Berazategui, quien había cumplido el sueño de casarse en la mañana de este martes, dio un giro inesperado a la bronca y la impotencia cuando en la tarde se enteró que le habían entrado a robar en su local. El ladrón maniató a la empleada en el baño y le robó hasta las herramientas de trabajo.  

La joven tiene una casa de alisados en la calle 147 entre 12 y 13. Minutos antes de las 17 el ladrón ya había intentado asaltar un comercio en la misma cuadra, pero no pudo hacerlo ya que había clientes, por lo que salió y comenzó a deambular hasta que ingresó en el local de Magalí. 

“El delincuente entró con un cuchillo, amenazó a la chica que trabaja conmigo y la llevó al baño, donde la ató. Se llevó su teléfono celular, además de nuestras herramientas de trabajo y el dinero de la recaudación del día”, relató la emprendedora en diálogo con InfoQuilmes

“Yo justo me había casado por civil a la mañana, tuvimos un almuerzo familiar y tenía el teléfono en silencio, así que me enteré por una vecina que me avisó. Tendría que haber sido uno de los días más felices de mi vida, porque casarme era algo que anhelaba, y pasó esto. Fue tristísimo. Lo primero que pensé es ‘no voy a poder repuntar’, porque cuesta muchísimo. Soy emprendedora, vivo el día a día con todos los gastos que conlleva hacerlo: el alquiler del local, luz, monotributo, contadora, sueldos, publicidad”, lamentó. 

Respecto de la situación vivida por su empleada, Magalí remarcó “la angustia, el miedo, la impotencia que podemos sentir en una situación así, en la que tu vida y tu integridad física depende de un delincuente, de una lacra al que no sabés qué se le puede pasar por la cabeza. Hicimos la denuncia, aunque nadie movió un dedo, como nos tienen acostumbrados en este país”, señaló remarcando los reiterados hechos de inseguridad que se viven en la cuadra, con robos de autos y arrebatos de motochorros.  

Tras el hecho, la emprendedora publicó un descargo en sus redes sociales, donde confesó que “hoy no tengo fuerzas para nada, pero seguramente en estos días esté haciendo algunas rifas para poder juntar algo de dinero que permita reponer lo robado. Entre lo que se llevaron estaba el teléfono celular de mi empleada, que se lo había comprado hace poco y en este momento es lo que yo más quisiera volver a comprar”. 

Por otra parte, la sustracción de los elementos de trabajo pusieron en jaque la continuidad de su negocio, pero afortunadamente recibió a través de ese mismo medio varios mensajes ofreciendo ayuda, incluso de prestarle las máquinas necesarias para seguir ofreciendo sus servicios, hasta que pueda comprarlas nuevamente.

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