Por InfoQuilmes

Despidieron los restos del vicario general de la Diócesis de Quilmes, Carlos Abad

A través de un comunicado, el obispo de Quilmes monseñor Carlos José Tissera, informó este lunes 2 de mayo sobre el fallecimiento del presbítero Carlos Alberto Abad, vicario general de la diócesis de Quilmes y párroco de Nuestra Señora de la Paz de Bernal. 

Fue velado en la parroquia Nuestra Señora de la Paz, de Bernal, desde las 18 del lunes y la misa de cuerpo presente fue presidida en la mañana del martes por monseñor Tissera, también en la mencionada parroquia. Luego sus restos fueron llevados a la parcela de los sacerdotes en el Cementerio Municipal de Quilmes.

El Padre Obispo Carlos Tissera recordó en la misa exequial que el Padre «Carlitos» se manejaba «libre, con la autoridad de Jesús», confiado a Dios. El Padre Carlos fue un hombre mariano, que siguió el ejemplo de María, siempre humilde, y que en silencio supo decir ‘sí’, como ella. 

Visiblemente conmovido, el Obispo de Quilmes recordó que «la luz del Señor Resucitado nos ilumina y consuela», que «el Padre Carlos está participando en la gran liturgia celestial», y que «María nos abraza con su ternura maternal, compartiendo nuestro dolor, que Ella bien conoce. A Ella le pedimos, junto al Padre Obispo Jorge Novak, que reciban al Padre Carlitos.»

Presbítero Carlos Alberto Abad
El presbítero Carlos Alberto Abad nació en Capital Federal el 5 de julio de 1952. Su familia estaba radicada en la ciudad de Bernal, del partido de Quilmes, y vinculada a la Comunidad Salesiana de esa ciudad. Concluidos sus estudios secundarios cursó la carrera de Ingeniería obteniendo el título de Ingeniero Civil.

El lunes de Pascua, 16 de abril de 1979, con 26 años de edad, integró el grupo de jóvenes que dio comienzo a la experiencia de formación sacerdotal en la diócesis de Quilmes, en el Colegio San Pablo Apóstol de El Pato (Berazategui) pasando -al año siguiente- con sus compañeros, a vivir en la Casa los Doce Apóstoles, vecina a la Facultad de Teología de Villa Devoto.

Recibió la ordenación sacerdotal en la catedral de Quilmes, el 20 de diciembre de 1985, de manos de monseñor Jorge Novak, apenas convaleciente de la enfermedad del Guillén Barré que lo había afectado desde septiembre de ese año.

Fue destinado como colaborador del párroco de Inmaculada Concepción (catedral) y el 1 de enero de 1986 fue nombrado ante la Conferencia Episcopal Argentina como delegado episcopal de Liturgia, campo pastoral en el que se desempeñó durante toda su vida y ministerio, al servicio de la Liturgia Diocesana y del país. El 23 de febrero de 1987 asumió como canciller del Obispado de Quilmes pasando a ser, a lo largo de los años, un eficaz colaborador del obispo Jorge Novak y de sus sucesores, Luis Stöckler y Carlos José Tissera.

Entre los innumerables servicios prestados a la diócesis se destacan sus años de estudios en Roma obteniendo la Licenciatura en Sagrada Liturgia, su rol de formador del seminario diocesano, su nombramiento como vicario general el 28 de agosto de 1995, como párroco de Nuestra Señora de la Paz de Bernal el 21 de agosto de 1998 y su nombramiento por el papa Juan Pablo II como administrador apostólico de la diócesis de Quilmes el 11 de julio de 2001, a pocos días de la partida del obispo Jorge Novak.

Apreciado merecidamente por sus colegas de la diócesis y por los feligreses de su parroquia, y siendo actualmente vicario general y párroco de Nuestra Señora de la Paz de Bernal, el Padre Celestial lo llamó a su Casa el lunes 2 de mayo de 2022, luego de una muy breve afección de su salud. Monseñor Tissera invitó a unirse en oración para acompañar a familiares y a toda la comunidad parroquial del presbítero Abad y la diócesis lo encomienda a Jesús, el Buen Pastor resucitado.

Comparte esta noticia: