Disputa fatal por la venta de droga en Florencio Varela

0
237

54 vainas servidas fueron las que encontraron los peritos de la policía bonaerense en el barrio San Rudecindo.

La inmensa ráfaga de tiros en la zona baja del barrio varelense, a la vera del arroyo Las Conchitas, comenzó a sentirse pasadas las 20hs del miércoles. La banda de “los paisas”, un grupo de hombres que manejaba la venta de drogas en la zona, se enfrentó en una disputa con “los soldaditos” que terminó en una balacera fatal. El resultado de ese tiroteo fue una masacre. 

Los vecinos denuncian que la policía se demoró por lo menos 1 hora en llegar al lugar desde el momento en el que comenzaron los disparos y de 2 a 3 horas las ambulancias que asistieron a las víctimas. En el caso de Milagros, la joven de 18 años, la ambulancia no podía ingresar por el estado de las calles, el difícil acceso y la cantidad de barro sobre la cuadra. Entre los elementos encontrados, además de las vainas de calibre 9mm se encontró un cargador del mismo calibre. En el informe preliminar de la policía no se hallaron armas de fuego.

Los vecinos se organizaron y convocaron a los medios, Miriam Coria, referente del Centro Cultural El Laberinto solicitó la presencia del Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires Sergio Berni que recorrió el barrio en horas del mediodía y que pasadas las 19hs volvió para desplegar al personal de la unidad policial UTOI, un grupo formado por armas especiales y tácticas del Grupo Halcón.

Milagros Paola Saavedra (18) fue encontrada sin vida en su casa de Chimborazo y el arroyo. Con una herida de bala a la altura del omóplato izquierdo y tendida en su cama fue como la vieron por última vez sus familiares. Su papá, Carlos Saavedra, relató a través de los medios que él se encontraba comprando en el momento de los hechos, que escuchó la balacera y se refugió en un almacén donde se encontraba con sus dos hijas más chicas hasta que la balacera terminó y volvió a su casa. Al llegar vio a su esposa llorando y a su hija tendida en el piso, dentro de la casilla donde viven, en la misma cuadra en la que operaban “los paisas”. 

Todo indica que Matías Larrosa fue asesinado mientras escapaba, con una herida de arma de fuego en la espalda, tendido en el medio de la calle Ciudadela a pocos metros del arroyo.En la pericia encontraron también 20 envoltorios de paco. Cruzando el arroyo, en lo que pertenece al barrio La Carolina II, la policía encontró también a un joven con una herida en el cuello. El mismo fue trasladado al Hospital Mi Pueblo al que ingresó sin vida. En la pericia encontraron también 30 envoltorios de paco.

Guillermo Agustín Aguirre fue hospitalizado también, con algunas complicaciones pero fuera de peligro. El joven, oriundo de Berazategui, recibió un balazo en la ingle y tuve que ser hospitalizado en el nosocomio local trasladado por el SAME. Luque Omar Leonel, un niño de 12 años, fue asistido con una herida de arma de fuego en el hombro izquierdo. Su papá, Guillermo Aguirre, aseguró que su hijo es víctima del grupo de “los paisas”.

Es importante recordar que a ninguna de las víctimas se les encontró armas de fuego.

“Los paisas” es un grupo de vendedores de drogas del barrio San Rudecindo, que operaba en otras regiones del conurbano y se instaló hace 5 años en el lugar. Compuesto por Yaka y Tadeo, “los paisas” comercializaban marihuana, cocaína y paco a los jóvenes de la zona. Instalados todos los días en un baldío que usaban de bunker exclusivamente para vender hasta las 19hs. 

La escalada de violencia fue ascendiendo hasta llegar a la masacre del día miércoles, dando como saldo tres personas muertas, al menos dos heridos y un barrio movilizado por el dolor y la guerra contra la policía y el narcotráfico.

Comparte esta noticia: