Por Federico Ramondi

Emocionante abrazo: Emigró a España y volvió para sorprender a su madre luego de tres años sin verse

Pablo Di Pangracio nació y vivió en Bernal toda su vida, hasta que a los 31 decidió emigrar a España para probar suerte. Tenía pensado viajar cada año a la Argentina para ver a su familia, pero el COVID complicó todo. Ahora, luego de tres años, pudo volver para sorprender a su madre, un emocionante momento que quedó registrado en las redes. 

“Me fui a España en abril de 2019 y vivo en Mallorca”, contó el joven en diálogo con InfoQuilmes. “Era una idea que tenía desde chico y, tras muchos años de ahorro, pude viajar. Por suerte cuento con pasaporte y segunda nacionalidad italiana, lo cual facilita los trámites para quedarte a trabajar y vivir allá”, detalló.

Cuando vivía en el país hizo carrera en el rubro gastronómico y nocturno, llegando a ser encargado en un restaurante de Quilmes. Cuando se fue a España fue un poco empezar de cero, aunque en el mismo rubro, encontró trabajo de camarero. 

“Realmente, al menos a mí, no se me hizo tan duro al principio porque todo el cambio es tan grande que no me dejaba pensar mucho o dedicarme a extrañar. Sabés que tenes que buscar laburo para sobrevivir. Una vez que te acomodas la empezas a sentir la falta de la gente que siempre tuve cerca. Por suerte hoy en día, las redes sociales y aplicaciones ayudan mucho a estar en contacto y sentirse más cerca”, contó Pablo.

Y remarcó: “Siempre voy a ser de Bernal, pero realmente uno nota que allá se progresa. Con el tiempo pasé de vivir en una casa compartida a poder alquilar mi propio lugar, que es muy pequeño, pero es para mí solo. Dentro del mismo trabajo por suerte me establecí bien conociendo muy buena gente. La mayor diferencia, económicamente hablando, la noto en mi capacidad de ahorro: a fin de mes puedo destinar cierto dinero a guardarlo para un viaje o lo que sea. Saber que no tengo que esperar al próximo mes para comprar algo es muy bueno”.

Sin embargo, “la sangre tira” y tenía pensado volver mucho antes para visitar a su madre, pero la pandemia de coronavirus retrasó los planes. Tres años después del último abrazo en el aeropuerto de Ezeiza, Pablo pudo organizar las vacaciones en su trabajo para volver. 

“¡Sin sorpresa no tenía gracia! Lo sabían sólo un puñado de personas y estuvimos planeando como no matarla (a su madre) de un infarto. La idea era engañarla, que vayan algunos a casa con motivo de una videollamada que yo iba a hacerles para contarles algo. Mientras estaban dentro iniciamos la videollamada, pero bueno, yo estaba en la puerta”, relató.

En el video captado por otro de sus familiares desde dentro puede verse el momento de la emoción de ese abrazo contenido durante toda la pandemia, por miles de kilómetros. “¡Por un momento pensé que se me desmayaba ahí nomás! O que la iba a romper de tanto que la movía abrazándola, pero realmente fue muy lindo”, dijo, aunque ella también lo abrazaba con fuerza, como para no dejarlo ir, para que esa felicidad dure lo máximo posible.

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