Joven quilmeña profesora de danzas bailó con Daddy Yankee y da seminarios en todo el país

0
525

Por Candela Mazzone (Diario Clarín) 
Muchos jóvenes cuando terminan el secundario empiezan una carrera universitaria sin estar del todo convencidos. Para Agostina Caminada (21), la facultad duró apenas algunos exámenes antes de dejar todo para dedicarse a lo suyo: la danza. Hoy cuenta con 42 mil seguidores en Instagram y más de 100 mil reproducciones en youtube. Deslumbra junto a Oriana Sabatini, compartió escenario con Daddy Yankee y da seminarios por todo el país.
“Me acuerdo de que me disfrazaba cuando volvía del jardín de infantes, y me ponía a bailar árabe en mi casa. Hice dos años y después retome a los 11 con jazz”, recuerda.
A los 18 terminó el secundario y se anotó en la carrera universitaria de RRPP mientras seguía tomando clases de danza. Hasta que un día se dio cuenta de que la felicidad no pasaba por seguir los dos caminos a la vez.
“Lo hablé con mi mamá y ella me dio el empujón. Me bancó siempre y se lo agradezco muchísimo. Ahí empecé a perfeccionarme y tuve la suerte de arrancar a trabajar como coreógrafa”, afirma entusiasta.
Y agrega: “Conocí a mi maestro Mati Napp, un genio que me dio todo, lo adoro. Desde entonces todo fue cada vez mejor”.

Actualmente enseña de lunes a viernes en Quilmes, donde vive, y en Capital. Y los fines de semana da seminarios en otros lugares. Este último fin de semana de marzo, por ejemplo, estuvo en Rosario y Santa Fe. Y en abril irá a Córdoba.
Pero no todo pasa por la docencia y las coreografías. También es bailarina en los shows de Oriana Sabatini y hace apenas unos días vivió uno de sus grandes momentos artísticos, como telonera de Daddy Yankee en su actuación en GEBA. “Fue increíble, siento que estoy viviendo mi sueño, sin dudas”, confiesa.
Además de las actuaciones en vivo, cada vez es más convocada para actuar en videoclips. Mientras tanto aspira a seguir perfeccionándose y, a la vez, enseñar lo que sabe, algo que también la apasiona.
“Me pasó de ir a Córdoba y ver a gente que quiere tomar clases conmigo. O que me pidan especialmente para que vaya a algún lugar. No tiene precio. No importa si son 60 personas o dos, el amor que me dan me emociona mucho”, dice .
Y agrega: “Soy bastante nueva en esto y me di cuenta de que es increíble lo que uno cambia y crece cuando tiene buenos maestros. Mis alumnos son mi prioridad”.
Fuente:  Diario Clarín

Comparte esta noticia:

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here