Por Facundo Muñoz

Liberaron a las hermanas del delincuente que amenazaron al jubilado Jorge Ríos

La justicia de Quilmes liberó a las familiares de Franco Moreyra, el ladrón que fue abatido por el jubilado Jorge Ríos luego que le robaran en su casa de Barrio Parque Calchaquí en 2020. Las acusadas fueron condenadas a 8 meses de prisión de ejecución condicional en un juicio abreviado por el delito de «amenazas, pero no quedarán detenidas.

Esta semana se conoció la condena por amenazas a las hermanas de Franco “Piolo” Moreyra, el joven ladrón de 26 años que había entrado a robar en la casa de Jorge Ríos, de 71. Las mujeres, delante de cámaras de televisión, habían increpado al jubilado y el Juzgado Correccional N° 3 decidió sentenciarlas por el delito de amenazas.

Las dos hermanas, de nombre Nazarena y Micaela, recibieron la pena de 8 meses de prisión condicional. Dependerá de sus antecedentes, pero fuentes del caso adelantaron a Clarín, que es probable que no queden detenidas.

Durante los meses posteriores al asesinato de Moreno, el jubilado estuvo 12 días en una comisaría y después volvió a su casa, donde debió tener una consigna policial en la puerta por las intimidaciones de los familiares y allegados del joven al que mató de varios balazos en una calle cercana a su casa.

El trágico episodio ocurrió en la madrugada el 17 de julio de 2020, cuando cinco ladrones intentaron varias veces entrar a la casa ubicada en Ayolas al 2700, en Quilmes Oeste, hasta que pudieron escalar las rejas e ingresar a un taller del fondo de la propiedad de donde robaron una bicicleta y una cortadora de pasto.

Cerca de las 4:30 de la madrugada volvieron al lugar y sorprendieron al jubilado durmiendo. Lo golpearon con un destornillador en la cara, la cabeza y los brazos. Finalmente Ríos buscó su pistola Bersa Thunder 9 milímetros y les disparó.

Los delincuentes huyeron de la casa pero Moreyra no pudo ir muy lejos porque estaba herido de bala en una pierna. Las cámaras de seguridad tomaron el momento en que el joven cayó junto al cordón de la vereda. Ríos llegó hasta el lugar con el arma en su mano y lo pateó en el piso.

Algunos testigos aseguraron que lo remató de un disparo a corta distancia, pero la baja calidad de la imagen no permitió observarlo con claridad, por lo que se espera un futuro juicio para terminar de aclarar qué ocurrió en esos últimos segundos.

Lo cierto es que la autopsia arrojó que el ladrón tenía dos disparos: uno en la pierna y otro en el tórax. Se cree que ese último tiro mortal lo podría haber hecho Ríos a corta distancia, con el ladrón ya tendido en el suelo.

Su situación, en caso de comprobarse esa hipótesis, sería muy complicada. En el lugar donde murió Moreyra encontraron vainas servidas compatibles con el arma del jubilado. Desde su defensa esgrimieron que podrían haber sido plantadas por la Policía. 

El juicio al jubilado está programado para abril y su defensa en varias oportunidades advirtió que el estado de salud del hombre es delicado, por lo que se pidió que espere el juicio en libertad y también solicitaron su absolución.

Comparte esta noticia: