La Nochebuena y la Navidad dejaron en Quilmes un balance sanitario positivo, con un total de 153 atenciones médicas registradas entre hospitales, unidades de pronta atención y centros de salud, el número más bajo de los últimos años para estas fechas. Los datos oficiales indican una marcada reducción en comparación con registros previos, donde las guardias llegaron a recibir más del doble de pacientes durante los festejos.
Según se informó, el SAME Quilmes realizó 22 atenciones, mientras que el Hospital Isidoro Iriarte concentró la mayor demanda, con 92 pacientes asistidos. En tanto, la UPA 17 de Bernal Oeste atendió a 15 personas, el Hospital Oller de San Francisco Solano a 9, el CAPS de Villa Augusta, en Ezpeleta, a un paciente y el Centro Don Bosco registró una atención.
En cuanto a los motivos de ingreso, se contabilizaron 16 personas heridas por elementos cortantes y 14 por accidentes de tránsito. Además, se registraron 7 heridos por armas blancas y de fuego, 5 caídas desde altura, 4 consultas odontológicas de urgencia, un lesionado en los ojos y un solo caso vinculado al uso de pirotecnia, un dato que fue especialmente destacado por las autoridades sanitarias. A esto se sumaron 6 ingresos relacionados con salud mental y 86 atenciones por otros motivos, como golpes, descompensaciones de enfermedades crónicas y malestares generales.
El total de 153 pacientes atendidos durante estas fiestas marca una tendencia descendente sostenida si se lo compara con años anteriores. En 2019 se habían registrado 431 atenciones, en 2020 fueron 257, en 2021 bajaron a 201, en 2022 se contabilizaron 210, en 2023 hubo 171 y en 2024 el número había ascendido nuevamente a 189. La cifra de este año se ubica así como la más baja de toda la serie reciente.
Desde el ámbito sanitario señalaron que el descenso podría estar vinculado a una mayor concientización social, a celebraciones más tranquilas y a campañas preventivas impulsadas en los últimos años, especialmente en lo referido al uso de pirotecnia y al consumo responsable. En ese marco, destacaron el trabajo coordinado entre el SAME, los hospitales y los centros de atención primaria para garantizar una respuesta eficaz durante las fiestas.