La Provincia de Buenos Aires transitará los últimos días del año bajo la influencia de la primera ola de calor de la temporada, con temperaturas que alcanzarán y, en algunos casos, superarán los 37°C. El fenómeno comenzará a sentirse con fuerza a partir de este viernes y se extenderá hasta el 31 de diciembre, generando un escenario de calor intenso y persistente.
Según las estimaciones del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense serán algunas de las zonas más afectadas. Las temperaturas, que ya comenzaron a mostrar valores fuera de lo común desde el viernes, continuarán en ascenso durante el fin de semana y la próxima semana, con máximas que podrían rozar los 40°C de ST
El pico de calor se prevé para la tarde del miércoles 31, cuando los registros térmicos oscilarán entre los 36° y los 40°C, en lo que se perfila como una de las jornadas más sofocantes del año. La elevada presión térmica, combinada con altos niveles de humedad, incrementará la sensación de agobio, especialmente en áreas urbanas.
Desde el SMN señalaron que el esperado “alivio” llegaría recién el 1° de enero, cuando las temperaturas máximas descenderían a valores más moderados, entre los 27° y 29°C. Sin embargo, este respiro sería breve: para el viernes siguiente, aunque con probabilidad de lluvias, el termómetro volvería a trepar hasta valores cercanos a los 41°C.
De cara al verano 2026, los especialistas advierten un escenario aún más desafiante. Las proyecciones indican un 45% más de presión térmica respecto de temporadas anteriores, lo que se traducirá en olas de calor más frecuentes, intensas y prolongadas. En ese contexto, las autoridades recomiendan extremar los cuidados, mantenerse hidratados y evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día.