En horario pico, que rige de lunes a viernes entre las 7 y las 10 de la mañana y de 17 a 20 horas, el valor del peaje en la subida de Bernal o Quilmes para autos asciende a 4.600 pesos, aunque con TelePASE se reduce levemente a 4.512. A ese monto se suma el peaje de Dock Sud, que en el mismo horario cuesta 2.700 pesos, o 2.654 con el sistema electrónico. En el regreso desde Capital Federal, el conductor vuelve a abonar el peaje de Dock Sud por el mismo valor y, al descender nuevamente en Bernal o Quilmes, paga otros 1.900 pesos, que con TelePASE quedan en 1.858. De esta manera, cada viaje de ida y vuelta en hora pico representa un gasto diario elevado incluso para quienes cuentan con el descuento por pago automático.




Si se toma un ejemplo concreto, el de un vecino de Quilmes que viaja de lunes a viernes a la Ciudad de Buenos Aires en auto, siempre en horario pico y adherido al sistema TelePASE, el cálculo mensual resulta contundente. Considerando un mes promedio de 20 días hábiles, el costo total únicamente en concepto de peajes alcanza los 233.560 pesos. Esta cifra no incluye combustible, mantenimiento del vehículo ni otros gastos asociados al traslado, lo que incrementa aún más el peso del viaje diario sobre la economía familiar.
El aumento sostenido de los peajes genera preocupación entre los usuarios frecuentes de la Autopista Buenos Aires – La Plata, que ven cómo el traslado cotidiano hacia la Capital Federal se transforma en un gasto fijo cada vez más difícil de absorber. Para muchos vecinos de Quilmes, el viaje al trabajo se convirtió en un factor clave dentro del presupuesto mensual, reforzando el reclamo por alternativas de transporte más accesibles y previsibles.