La medida fue confirmada por los trabajadores luego de no obtener respuestas favorables por parte de la empresa, que mantiene una deuda salarial con los choferes. Ante este escenario, y tras reiterados reclamos, se resolvió avanzar con la interrupción total del servicio.
El conflicto se suma a una serie de medidas de fuerza que se vienen registrando en los últimos días dentro del grupo empresario, afectando a miles de usuarios que utilizan diariamente estas líneas para trasladarse hacia distintos puntos de Quilmes, Berazategui, Avellaneda y la Ciudad de Buenos Aires.
Desde el sector gremial advirtieron que el paro se mantendrá hasta tanto se regularice la situación salarial, mientras que no se descarta que el conflicto pueda profundizarse si no hay una solución inmediata.
Por el momento, se recomienda a los pasajeros prever alternativas de traslado y mantenerse informados ante posibles novedades respecto a la continuidad o levantamiento de la medida.