La medida de fuerza había comenzado a la medianoche por la falta de pago de los haberes a los conductores, en el marco de un conflicto salarial que viene arrastrándose desde hace varios días y que ya había generado reiteradas complicaciones para los usuarios del transporte público.
Tras nuevas negociaciones, los trabajadores resolvieron suspender la protesta, lo que permitió que las unidades empiecen a salir nuevamente a la calle. No obstante, desde la empresa y el sector gremial advirtieron que la normalización será paulatina, por lo que durante las primeras horas podrían registrarse demoras e irregularidades en las frecuencias.
El conflicto salarial en MOQSA se da en un contexto más amplio de reclamos en el sector, donde las empresas sostienen que las demoras en el pago de los subsidios al transporte por parte del Estado nacional dificultan el cumplimiento de las obligaciones salariales.
Mientras tanto, miles de pasajeros comienzan a recuperar el servicio, aunque con cautela, a la espera de que el funcionamiento vuelva a la normalidad total a lo largo del día.