El Coeficiente Único de Distribución (CUD) es el índice que determina qué porción de la coparticipación provincial —y de otros recursos transferidos por la Provincia— recibe cada municipio bonaerense. Los fondos coparticipables se dividen entre los 135 distritos, por lo que el crecimiento del coeficiente de uno suele significar, en términos relativos, un menor peso para otros.
El CUD considera múltiples variables, entre ellas la población, la superficie, la capacidad tributaria, la infraestructura de salud y otros factores sociales, que buscan reflejar las necesidades y las capacidades de cada municipio.
Ganadores destacados:
La Matanza continúa liderando el reparto, pese a una leve reducción de su coeficiente, seguido por La Plata, que mejora su participación, consolidándose como el segundo municipio con más recursos.
Perdedores relativeos:
Varios municipios presentan reducciones en su coeficiente: San Isidro y Vicente López lideran las caídas dentro del conurbano.
Los municipios del sur del Conurbano bonaerense, incluido Quilmes, muestran resultados leves pero positivos en la actualización del CUD 2026:
Quilmes incrementa su coeficiente marginalmente respecto al año anterior, lo que implica una mayor participación de la “torta” provincial de fondos coparticipables en términos relativos.
Florencio Varela exhibe una subida muy leve, lo que le permite sostener su peso financiero frente al complejo escenario económico provincial.
Almirante Brown y Avellaneda también registran pequeñas mejoras en sus coeficientes, consolidando su posición dentro de la zona sur del Gran Buenos Aires.
Estas variaciones, aunque modestas en términos porcentuales, pueden traducirse en millones de pesos adicionales para servicios municipales, programas sociales, infraestructura y salud local, en un año donde la demanda de servicios públicos mantiene fuerte presión presupuestaria.
El ajuste del CUD 2026 se da en un contexto económico complejo, con tensiones fiscales tanto a nivel nacional como provincial. La coparticipación representa una parte importante de los ingresos de los municipios, especialmente para aquellos con menor capacidad de recaudación propia. Por ende, incluso cambios pequeños en los coeficientes suelen generar debate político entre intendencias y la gobernación.
Del lado de los municipios, un incremento en el CUD puede traducirse en más recursos disponibles para obra pública, salud, educación y seguridad, mientras que una caída obliga a ajustar prioridades presupuestarias en un año donde se proyecta un fuerte ajuste económico en varios niveles del Estado.
El CUD 2026 confirma tendencias ya visibles en 2025, con una distribución de fondos que favorece, en términos relativos, a los municipios con mayor población y mejores indicadores socioeconómicos, sin dejar de lado ajustes destinados a equilibrar recursos hacia algunas comunas del interior. Para Quilmes y otros partidos del sur del Gran Buenos Aires, el escenario muestra una leve mejora o estabilidad en su participación, lo que representa un respiro frente a un año que se anticipa desafiante para las finanzas públicas locales.