La historia de Ian García es la de un chico que convirtió la disciplina y el esfuerzo en un proyecto de vida. El joven oriundo de Quilmes (aunque actualmente vive en Florencio Varela) acaba de recibir a sus 13 años una noticia que marcó un antes y un después: fue convocado oficialmente para integrar la Selección Argentina de Wushu y representar al país en el Campeonato Mundial Juvenil que se disputará en marzo en Tianjin, China.
Ian comenzó su vínculo con el deporte desde muy pequeño. A los 3 años ya corría maratones infantiles y combinaba atletismo con natación. Más tarde pasó por el taekwondo y, tras la pandemia, encontró en el Wushu el lugar donde confluyeron todas sus inquietudes: saltos, giros, técnica, constancia y un fuerte compromiso mental. “Con el tiempo el Wushu se volvió parte de mi vida, me enseñó a esforzarme, a superarme y a no rendirme. Detrás de cada entrenamiento hay sacrificio y muchas ganas de aprender”, resume el propio Ian.

Actualmente cursa sus estudios en la Escuela Técnica N°2 de Bernal, conocida como “El Chaparral”, con una extensa jornada que va de 7:30 a 17:30. Al salir, merienda rápidamente y entrena entre dos horas y media y tres horas, cuatro veces por semana, además de los sábados. A pesar de la exigencia, mantiene un destacado rendimiento académico y nunca falta a los entrenamientos. “Corre para llegar”, cuentan desde su entorno.
Su crecimiento deportivo fue sostenido y constante. Tras un primer torneo sin podio que le dejó una enseñanza clave, comenzaron a llegar los campeonatos nacionales, los títulos y las medallas. Fue campeón argentino en múltiples oportunidades y en 2025 dio el salto internacional al consagrarse en el Sudamericano, donde obtuvo una medalla de oro. Todo ese recorrido lo llevó a ser el único atleta convocado de Florencio Varela para el proceso selectivo de la Federación Argentina de Wushu, que culminó con la esperada confirmación a comienzos de enero.
El desafío ahora es económico. El costo total del viaje, que incluye traslado internacional, alojamiento, logística e inscripción, ronda los 7 mil dólares. Para poder afrontar ese gasto, la familia de Ian puso a disposición un alias para colaboraciones solidarias: ian.garcia.mundial, a nombre de su padre, Sergio Leandro García. Además, buscan sponsors que quieran acompañarlo durante su participación en el certamen, asociando su marca a un proyecto deportivo juvenil con proyección internacional y valores como el esfuerzo, la disciplina y la superación personal.
El Mundial Juvenil de Wushu es organizado por la International Wushu Federation y reúne a las principales promesas de esta disciplina a nivel global, que además fue confirmada como deporte oficial en los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026. Para Ian, esta experiencia representa mucho más que una competencia: es la posibilidad de seguir construyendo un camino que recién comienza y de llevar la bandera argentina, la de su familia y la de su comunidad al otro lado del mundo.
“Sabemos que el desafío es grande, pero también sabemos que no es imposible”, afirman sus padres. Con el apoyo de la comunidad, Ian García está cada vez más cerca de cumplir el sueño de representar al país en un escenario mundial.
