El alerta, emitido por el Servicio Meteorológico Nacional, advierte sobre un nivel amarillo, lo que implica un efecto leve a moderado en la salud. Estas condiciones pueden resultar peligrosas, especialmente para los grupos de riesgo, como niños y niñas, personas mayores de 65 años y quienes padecen enfermedades crónicas.
En cuanto al resto de la semana, el martes se prevé una máxima de 31°C, el miércoles de 32°C y el jueves de 30°C, jornada en la que existe una baja probabilidad de lluvias. Hacia el viernes la temperatura descenderá levemente hasta los 28°C, mientras que el sábado volverá a intensificarse el calor con una máxima estimada de 33°C. El domingo, en tanto, se esperan 28°C.
Ante este escenario de calor persistente, las autoridades recomiendan mantenerse bien hidratado, evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día y prestar especial atención a los síntomas asociados a las altas temperaturas, como mareos, cansancio extremo o dolor de cabeza, especialmente en las personas más vulnerables.