Una particular cata a ciegas de alfajores se volvió viral en las últimas horas en la red social X, luego de que el usuario @panchuque_ compartiera los resultados de una degustación familiar que buscaba definir, a modo de “mundial”, cuál es el mejor alfajor de chocolate y dulce de leche del país. La consigna fue clara: probar distintas marcas sin saber cuál era cuál y calificarlas únicamente por sabor, textura y experiencia general.
En la prueba participaron alfajores de marcas reconocidas y populares, entre ellas Lucciano’s, Guolis, Milka, Blanco & Negro, Terrabusi, Cachafaz, Capitán del Espacio, Jorgito, Havanna, Rasta y Guaymallén, entre otros. Una vez finalizada la degustación, el usuario publicó el ranking definitivo, que rápidamente encendió la discusión.
Según los resultados, el gran campeón fue Cachafaz, mientras que el podio lo completaron Lucciano’s 70% y el Havanna clásico. En el segmento de los “baratos muy buenos” destacaron Guaymallén y Rasta. En el extremo opuesto quedaron Jorgito, Milka y Terrabusi, calificados como “malísimos”. Sin embargo, la mayor polémica llegó con dos definiciones contundentes: Guolis fue catalogado como una decepción y el histórico Capitán del Espacio directamente como un “desastre”. Además, el Havanna 70% fue señalado como “eliminado algo injustamente”, con potencial de campeón.
CAMPEÓN: Cachafaz
— fran (@panchuque_) January 8, 2026
Segundo y tercero: Lucciano's 70% y Havanna Clásico
Baratos muy buenos: Guaymallén y Rasta
Malísimos: Jorgito, Jorgelín, Milka, Terrabusi
Desastre: Capitán del Espacio
Decepción: Guolis
Eliminado algo injustamente pero pintaba para campeón: Havanna 70% pic.twitter.com/vZYu3HD94d
La reacción no tardó en llegar, especialmente por la baja calificación del Capitán del Espacio, un alfajor emblemático de Quilmes que despierta adhesiones y rechazos en partes iguales. En los comentarios, una usuaria cuestionó duramente ese veredicto y recibió una respuesta que terminó de viralizar el hilo. “Toda mi familia es de Quilmes y mi mamá estuvo toda la cata intentando adivinar cuál era el Capitán del Espacio para ponerle buen puntaje. Era el que tenía gusto a goma de borrar”, escribió el autor original del post.
El intercambio abrió un debate clásico en redes: defensores acérrimos contra críticos implacables del Capitán del Espacio. Mientras algunos usuarios coincidieron con la evaluación negativa, otros salieron a bancar al alfajor quilmeño con argumentos cargados de nostalgia, identidad barrial y tradición.
Una vez más, el Capitán del Espacio quedó en el centro de la escena, confirmando que es mucho más que un alfajor: es un fenómeno cultural que, para bien o para mal, siempre genera discusión y despierta pasiones.