El fenómeno climático comenzó a sentirse con mayor fuerza hacia las últimas horas del día, cuando el viento persistente del sudeste empujó el agua río arriba y produjo un rápido aumento del nivel en toda la costa. En Quilmes, la crecida avanzó sobre sectores habitualmente transitados y terminó ocupando por completo la avenida Otamendi hasta la intersección con Yoldi, dejando calles anegadas y complicaciones para vecinos y comerciantes de la zona ribereña.
Ante la situación, se desplegó un operativo conjunto entre Defensa Civil y el equipo de guardavidas del Municipio, que recorrió la zona para advertir a quienes se encontraban en la costa y colaborar con evacuaciones preventivas en sectores donde el agua ingresó con mayor velocidad. Los trabajos incluyeron asistencia directa a familias que debieron retirarse de sus viviendas ante el avance del río.
Durante uno de los rescates realizados en medio del temporal, un guardavidas sufrió un corte profundo —presuntamente producto de elementos arrastrados por el agua— que requirió puntos de sutura. El trabajador fue trasladado de inmediato al Hospital Iriarte donde recibió atención médica y quedó fuera de peligro.
Las autoridades municipales recomendaron evitar circular por la zona costera hasta que el nivel del agua descienda por completo y se normalice la situación. Además, destacaron el rápido accionar de los equipos de emergencia, que permitieron asistir a los vecinos afectados sin que se registraran consecuencias mayores.