El hecho ocurrió en la intersección de las calles 899 bis y 869, en el barrio Los Eucaliptus, donde varios frentistas comenzaron a escuchar los maullidos desesperados del pequeño felino y decidieron dar aviso a los Bomberos.
Según relataron, el gatito se encontraba en la parte más alta de un pino de altura inmensa, ubicado dentro del patio de una vivienda, en un sector de difícil acceso. Por este motivo, el rescate requirió un despliegue especial y el uso de una escalera mecánica, ya que el lugar era prácticamente inaccesible para un abordaje tradicional.
El operativo demandó varias horas de trabajo, debido a la complejidad del terreno y a la altura del árbol, y finalizó cerca de la medianoche, cuando finalmente los rescatistas lograron llegar hasta donde estaba el animal y bajarlo a salvo.
Una vez en el suelo, los presentes intentaron apoyarlo para verificar si tenía alguna lesión producto del tiempo que pasó atrapado. Sin embargo, apenas tocó tierra, el gatito salió disparado, completamente alterado y visiblemente asustado por la situación vivida.
El rescate fue celebrado por los vecinos, que destacaron el compromiso y la paciencia del personal de Bomberos de San Francisco Solano, que trabajó durante horas para poner a salvo al animal.