El grave episodio ocurrió en un domicilio ubicado sobre la calle 395, en La Cañada, cuando el hombre atacó en primer lugar a su suegra, a quien golpeó con un hierro en la cabeza.
Luego, arremetió contra su pareja —madre de su hijo— provocándole cortes en los brazos y en el tórax, en una agresión que generó alarma inmediata en la cuadra y motivó el llamado a las fuerzas de seguridad.
Tras el ataque, el agresor se atrincheró dentro de la vivienda con el bebé de un año, bloqueando el acceso para impedir el ingreso del personal policial. Al arribar los efectivos, el joven se mostró completamente fuera de control: arrojó objetos contra los agentes y lanzó amenazas directas.
Según se informó, incluso llegó a advertir que mataría al niño si la Policía avanzaba, lo que elevó la tensión del operativo a un nivel crítico ante el riesgo inminente para el menor.
Finalmente, en una maniobra decisiva, un agente de Prefectura efectuó un disparo disuasorio contra el suelo, lo que obligó al agresor a retroceder y permitió que los efectivos pudieran ingresar rápidamente al domicilio, controlar la situación y rescatar al bebé, quien se encontraba ileso.
El hombre fue detenido en el lugar, mientras que las víctimas fueron asistidas de urgencia y trasladadas por una ambulancia del SAME hacia un centro asistencial. Desde el entorno médico se indicó que ambas mujeres se encuentran fuera de peligro, aunque permanecen bajo observación.
El agresor, en tanto, fue derivado al Hospital Iriarte de Quilmes, donde permanece internado con custodia policial, a la espera de ser indagado en la UFI N° 10 de Quilmes. En el marco de la causa, quedó procesado por los delitos de “lesiones graves, amenazas y violencia familiar”.