El obispo de Quilmes, monseñor Carlos José Tissera, envió un mensaje a la comunidad diocesana desde la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma, lugar donde descansan los restos del querido Papa Francisco. En su saludo, pidió a la Virgen María por los 50 años de la Diócesis de Quilmes y por la realización del Tercer Sínodo Diocesano. (Crónica)
Desde una de las basílicas más importantes de la Iglesia Católica, monseñor Carlos José Tissera dirigió un saludo emotivo a toda la Diócesis de Quilmes, en el que vinculó la presencia espiritual del Papa Francisco con la mirada de esperanza y oración hacia la Virgen María. El mensaje fue grabado desde Santa María la Mayor, en Roma, donde se encuentran los restos del pontífice argentino tan querido por la comunidad católica del país.
En su mensaje, el obispo encomió a la Virgen Madre la vida y el camino pastoral de la iglesia local, poniendo en el centro de su oración a la comunidad que acompaña el proceso de preparación hacia los 50 años de la Diócesis de Quilmes y la realización del Tercer Sínodo Diocesano, una asamblea eclesial de gran relevancia para la definición de orientaciones pastorales futuras.
“Desde la Basílica de Santa María la Mayor, donde está sepultado el Papa Francisco, los saludo a todos. Para que la Virgen Madre nos cuide en este camino, que nuestra Madre patrona esté con nosotros a lo largo de este año”, dijo Tissera en su saludo, reforzando la dimensión espiritual de este momento clave para la vida diocesana.
El obispo también pidió de manera especial por la vida sinodal de la diócesis: “Pido que podamos realizar esa gran asamblea de Iglesia. Que Dios los bendiga”, expresó, destacando la importancia de caminar juntos en este tiempo de reflexión y planificación pastoral.
El saludo, difundido a través de un video desde Roma, subraya la vinculación afectiva y espiritual entre la diócesis quilmeña y los lugares emblemáticos de la fe católica, a la vez que sitúa la figura del Papa Francisco como presencia inspiradora para el pueblo de Dios en Argentina en un año de especial significación eclesial.