En los últimos años, la atención médica domiciliaria se consolidó como una opción real y efectiva para muchas familias del conurbano bonaerense. Lejos de ser una solución improvisada, esta modalidad permite que pacientes con distintas necesidades reciban cuidados profesionales sin salir de su hogar, algo especialmente valorado en contextos donde el acceso al sistema tradicional se vuelve complejo o insuficiente.
Ya sea por motivos de salud crónica, recuperación postquirúrgica o situaciones de movilidad reducida, cada vez más personas eligen este modelo. El crecimiento de la demanda en lugares como Quilmes y otros municipios del Gran Buenos Aires muestra un cambio de paradigma: hoy, la salud también se construye desde casa.
La atención médica en el hogar no solo implica la visita de un profesional. Se trata de un servicio integral que puede incluir:
Controles médicos generales o especializados
Enfermería diaria o programada
Kinesiología y rehabilitación física
Atención pediátrica o geriátrica
Cuidados paliativos y oxigenoterapia
El beneficio más claro es la comodidad para el paciente, pero también el acompañamiento familiar, la reducción de riesgos hospitalarios y un entorno emocionalmente más favorable para el tratamiento.
Uno de los prestadores más consolidados en esta modalidad es Grupo Medincare, una empresa con sede física en la Ciudad de Buenos Aires que ofrece atención médica domiciliaria en distintos puntos del AMBA. Con más de una década de experiencia, este grupo trabaja con un enfoque interdisciplinario y estándares de calidad hospitalaria en entornos hogareños.
Entre sus servicios se destacan:
Acompañamiento terapéutico
Enfermería especializada
Atención médica general y seguimiento clínico
Programas de atención geriátrica, pediátrica y paliativa
Además, cuenta con convenios con múltiples obras sociales, prepagas y ART, lo que facilita el acceso al servicio desde distintos esquemas de cobertura.
En zonas como Quilmes, Berazategui, Avellaneda o Florencio Varela, donde la demanda de atención médica crece, la posibilidad de contar con profesionales que se trasladen al hogar se vuelve cada vez más relevante. En muchos casos, es la diferencia entre postergar un tratamiento o recibirlo a tiempo y en condiciones humanas.
Frente a los desafíos del sistema de salud, la atención médica domiciliaria aparece como una respuesta adaptada a los nuevos tiempos: eficiente, cercana y humana.