El reclamo de los choferes y el personal se centra en importantes deudas salariales, que incluyen la mitad del aguinaldo de diciembre, además de viáticos impagos, aportes a la obra social y ART, entre otros incumplimientos. En este contexto, ayer los trabajadores se movilizaron al Ministerio de Transporte, en busca de una respuesta que permita destrabar el conflicto y garantizar el cobro de lo adeudado.
La prolongación de la medida de fuerza afecta a miles de usuarios que dependen diariamente del servicio y que, desde hace semanas, se ven obligados a buscar alternativas para poder trasladarse. La incertidumbre se profundiza ante la falta de definiciones concretas y la reiteración de paros que se suceden sin una solución de fondo.
En paralelo, crecen con fuerza los rumores de una posible venta de la empresa, que pasaría a manos de algún grupo empresario dispuesto a hacerse cargo de la operatoria y normalizar la situación financiera y laboral. Si bien hasta el momento no hubo confirmaciones oficiales, las versiones circulan con insistencia y reflejan la delicada situación que atraviesa El Nuevo Halcón, cuyo futuro inmediato continúa siendo una incógnita.
