Las 62 Organizaciones Peronistas de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela se manifestaron públicamente en contra de la reforma laboral propuesta por el presidente Javier Milei, a través de una declaración difundida el 4 de febrero de 2026. En el documento, calificaron al proyecto como “regresivo” y sostuvieron que representa uno de los ataques más profundos contra los derechos de los trabajadores y las organizaciones sindicales en la historia argentina.
Desde el espacio señalaron que la iniciativa, presentada por el Poder Ejecutivo Nacional en diciembre de 2025 y que sería tratada en sesiones extraordinarias del Senado, no implica una modernización del derecho del trabajo, sino un intento de desarticular el sindicalismo argentino y debilitar la capacidad de los trabajadores para organizarse y negociar colectivamente. En ese sentido, remarcaron que el verdadero objetivo de la reforma es dejar a los trabajadores “indefensos frente al poder económico concentrado”, fomentando la precarización laboral y la fragmentación sindical.
Uno de los puntos más cuestionados por las organizaciones es el impacto que tendría la reforma sobre la negociación colectiva por actividad, a la que definieron como la columna vertebral del movimiento obrero. Advirtieron que el impulso a los sindicatos de empresa busca debilitar a las organizaciones por rama, destruir los convenios colectivos y enfrentar a los trabajadores entre sí, facilitando el disciplinamiento patronal.
El comunicado también denuncia una fuerte restricción al derecho constitucional de huelga, mediante la imposición de requisitos y sanciones que, según afirman, harían prácticamente imposible su ejercicio efectivo. En la misma línea, alertaron sobre limitaciones al derecho de reunión y a la acción sindical dentro de los lugares de trabajo, así como sobre un desfinanciamiento deliberado de los sindicatos a través de cambios en el sistema de retención de cuotas y aportes.
Otro de los ejes centrales del rechazo es la posible eliminación de la Justicia del Trabajo especializada y el debilitamiento del sistema de personería gremial, lo que —según sostienen— derivaría en una mayor fragmentación sindical y en la pérdida de herramientas clave para la defensa de los derechos laborales. También expresaron su preocupación por el impacto de la reforma en las obras sociales sindicales, que consideran un logro histórico del movimiento obrero y una pieza fundamental de la contención social.
En el tramo final del documento, las 62 Organizaciones Peronistas afirmaron que la reforma laboral es incompatible con la doctrina peronista y con el legado de Juan Domingo Perón y Eva Perón. En ese marco, advirtieron que en distritos con fuerte tradición industrial y sindical como Quilmes, Berazategui y Florencio Varela, las consecuencias serían “devastadoras” para miles de trabajadores y sus familias.
Finalmente, llamaron a la unidad de todo el movimiento obrero, convocaron a los trabajadores a defender sus sindicatos y exigieron a los legisladores nacionales que rechacen el proyecto en el Congreso. Además, instaron a los concejos deliberantes y autoridades municipales de los tres distritos a pronunciarse en contra de la reforma. Las organizaciones cerraron el comunicado reafirmando su rechazo total al proyecto y anunciando que se mantendrán en estado de alerta y movilización permanente en defensa del movimiento obrero organizado y los derechos de los trabajadores.