El hecho se registró sobre la calle 893, entre 844 y 841, donde la calzada quedó cubierta por la sustancia a lo largo de unos 300 metros. En un primer momento, vecinos y conductores alertaron a las autoridades ante la sospecha de que se trataba de combustible, lo que encendió las alarmas por el riesgo que representaba para la circulación.
Ante esa posibilidad, los bomberos solicitaron material absorbente para contener el derrame y comenzaron a trabajar en el lugar junto a personal de Defensa Civil. Tras las primeras inspecciones, se descartó que fuera combustible y se determinó que se trataba de grasa y vísceras, presuntamente provenientes de un camión dedicado a la recolección de residuos de carnicerías, que habría sufrido una pérdida de carga durante su recorrido.
Las tareas se vieron dificultadas por el intenso tránsito y las altas temperaturas, que agravaron la situación y complicaron la limpieza del asfalto. Durante gran parte de la tarde, la circulación estuvo seriamente afectada mientras se desarrollaba el operativo preventivo para evitar accidentes.
Finalmente, luego de un arduo trabajo, los bomberos lograron remover la sustancia y liberar la calle, normalizando el tránsito en la zona.