Desde el 18 de febrero rige un nuevo cuadro tarifario en el transporte público del AMBA, que alcanza a las líneas de colectivos provinciales, nacionales y a los servicios ferroviarios. En el caso de los colectivos de la Provincia de Buenos Aires, el boleto mínimo para recorridos de hasta 3 kilómetros con SUBE registrada pasó a costar $721,83, mientras que con tarifa social se ubica en $324,82 y sin registrar asciende a $1.147,71. A medida que aumenta la distancia, los valores también se incrementan, llegando a $989,64 para trayectos de más de 27 kilómetros con SUBE registrada y superando los $1.573 en el caso de quienes no tengan la tarjeta nominalizada.
En las líneas de jurisdicción nacional, que también operan en el AMBA, los valores son levemente inferiores pero siguen la misma lógica de segmentación. El boleto mínimo con SUBE registrada quedó en $650 para los primeros 3 kilómetros, mientras que quienes acceden a la tarifa social pagan $292,50. En tanto, los usuarios sin SUBE registrada deben abonar $1.033,50. Para distancias mayores, el costo escala progresivamente hasta alcanzar los $891,16 para los tramos más extensos con tarjeta registrada.
El aumento también alcanza a los trenes metropolitanos, donde los nuevos valores se aplican en todos los ramales. El boleto en la sección más corta pasó a costar $280 con SUBE registrada y $126 con tarifa social, mientras que sin registrar asciende a $560 y en efectivo se fija en $900. En los tramos más largos, el precio con SUBE registrada llega a $450, en tanto que quienes no tengan la tarjeta nominalizada o abonen en efectivo deben pagar hasta $900.
La actualización tarifaria forma parte del esquema de recomposición de ingresos del sistema de transporte y se enmarca en un contexto de inflación sostenida. Con estos nuevos valores, viajar diariamente en el AMBA representa un gasto cada vez más significativo, especialmente para los trabajadores y estudiantes que dependen del transporte público para sus traslados cotidianos.