Según el comunicado oficial, la intervención fue llevada adelante por personal de la Agencia de Ordenamiento Urbano y Vial luego de múltiples reclamos vinculados al uso de equipos de sonido con un volumen elevado y sostenido durante varias horas. De acuerdo a lo expresado por los comerciantes, esta situación afectaba el normal desarrollo de la actividad comercial y la atención al público.
Desde el Municipio aclararon que, en líneas generales, las expresiones artísticas en la vía pública no son restringidas, siempre que se desarrollen en un marco de convivencia y respeto. Sin embargo, en este caso puntual, la magnitud de las molestias denunciadas y la prolongación de la actividad motivaron que se le solicitara al artista, de manera cordial, que disminuyera el volumen y se retirara del lugar.
La Cámara de Comerciantes del Paseo Rivadavia presentó una nota formal dirigida a la Secretaría de Ordenamiento Urbano y Vial, a cargo de Lucas Schuld, en la que reiteraron su preocupación por la utilización de amplificadores de sonido por parte de artistas callejeros en la peatonal.
En el documento, los comerciantes señalaron que, si bien valoran las expresiones culturales, la intensidad del sonido amplificado generaba “serias dificultades” tanto para los locales como para los vecinos. Incluso, mencionaron específicamente el caso del artista conocido como “Spiderman”, indicando que el nivel de amplificación “impedía absolutamente mantener una conversación normal” y dificultaba la permanencia en la zona.
Asimismo, remarcaron que, en un contexto económico complejo para el sector, este tipo de situaciones agrava la realidad comercial, ya que entorpece la comunicación dentro de los negocios y desalienta el ingreso de potenciales clientes.
En ese marco, solicitaron al Municipio medidas urgentes, como el desalojo de intervenciones que incumplan la normativa vigente o la implementación de controles estrictos sobre los niveles de sonido permitidos.
Finalmente, desde el Municipio reafirmaron su compromiso con el ordenamiento del espacio público, buscando garantizar un equilibrio entre las manifestaciones culturales y el normal funcionamiento de la actividad comercial, priorizando la convivencia ciudadana.