El Honorable Concejo Deliberante de Quilmes celebró su primera sesión ordinaria del año, en la que el oficialismo hizo valer su mayoría para aprobar los proyectos incluidos en su agenda y bloquear iniciativas impulsadas por los bloques opositores.
Entre los expedientes que fueron aprobados sobre tablas se destacó la entrega de medallas a integrantes del cuartel de Bomberos Voluntarios de Bernal que participaron en los trabajos para combatir los incendios forestales en la Patagonia. También se votó un reconocimiento municipal a una competencia de pesca que se realizará en La Ribera de Quilmes.
En la misma sesión, los concejales aprobaron además la continuidad del corredor seguro en las inmediaciones de la Universidad Nacional de Quilmes, una iniciativa vinculada a la seguridad en la zona frecuentada por estudiantes y trabajadores de la casa de estudios.
Sin embargo, el debate más intenso se produjo en torno a dos proyectos presentados por la oposición que finalmente no prosperaron debido al rechazo del oficialismo.
Uno de ellos fue impulsado por la concejal de la Unión Cívica Radical, Daniela Ferreyra, quien propuso que las sesiones del Concejo vuelvan a ser abiertas al público. Actualmente se realizan sin presencia de asistentes, una modalidad que se mantiene desde hace aproximadamente dos años, luego de un escrache protagonizado por militantes libertarios durante una sesión.
El planteo generó un fuerte intercambio entre los distintos bloques, aunque finalmente la iniciativa no obtuvo los votos necesarios para avanzar.
El otro proyecto que generó debate fue un pedido de informes sobre el área de Salud municipal presentado por la concejal de La Libertad Avanza, Sabrina Morguen. La propuesta también fue rechazada por el oficialismo, lo que impidió su tratamiento.
De esta manera, la primera sesión ordinaria del año dejó en evidencia el esquema de fuerzas dentro del cuerpo deliberativo quilmeño, donde el bloque oficialista mantiene la capacidad de definir el rumbo de las votaciones gracias a su mayoría.