Un nuevo capítulo de la interna peronista en el sur del conurbano quedó expuesto en las últimas horas tras un cruce que involucró a dirigentes cercanos al gobernador Axel Kicillof y al gobierno municipal de Quilmes.
La polémica se originó a partir de declaraciones que habría realizado el funcionario provincial Carlos Bianco, uno de los principales colaboradores del mandatario bonaerense, durante un acto en Berazategui. Allí, el dirigente quilmeño deslizó un comentario que rápidamente generó malestar en el entorno político de Quilmes.
Según trascendió, Bianco habría señalado que “hace muchos años la gente de Berazategui quería ser de Quilmes”, aunque sostuvo que en la actualidad ocurre lo contrario, en referencia a que vecinos quilmeños comparan la cantidad de obras que se realizan en Berazategui con la situación de su propio distrito.
Las palabras no pasaron desapercibidas en el gobierno municipal quilmeño. Quien salió a responder públicamente fue la secretaria de Obras Públicas, Cecilia Soler, que utilizó su cuenta de la red social X para expresar su desacuerdo y cuestionar la situación de las obras provinciales en el distrito.
“Eso puede decir alguien que eligió vivir en otro lado. No quienes vivimos en Quilmes y trabajamos todos los días para que nuestra ciudad esté mejor”, escribió la funcionaria.
En el mismo mensaje, Soler también apuntó a la gestión provincial al reclamar por proyectos que, según indicó, permanecen paralizados. “Con la responsabilidad de gobierno que hoy tienen, les pedimos que empiecen por reactivar las obras que el gobierno provincial tiene paralizadas en Quilmes, que son tantas o más que las que frenó el gobierno de Milei”, sostuvo.
De acuerdo con el planteo de la funcionaria municipal, actualmente hay más de diez obras detenidas que dependen de la Provincia. Entre ellas mencionó tres proyectos hidráulicos vinculados a los arroyos del distrito, trabajos viales y la construcción de casi 300 viviendas.
Al cruce también se sumó el Secretario de Ambiente y GIRSU, Roberto Gaudio, quien respondió con dureza a los dichos del funcionario provincial.
“Qué comentario desafortunado el tuyo. Cuando yo era chico me enseñaron que los que queremos a Quilmes tenemos que trabajar todos los días por esta ciudad, aprovechá las oportunidades que te da la política para ayudar. Andá por ahí que te va a ir mejor. Vos fijate”, escribió.
El episodio vuelve a poner en evidencia las tensiones internas dentro del peronismo bonaerense, particularmente en la Tercera Sección Electoral, donde conviven distintos espacios y liderazgos. En este caso, el cruce entre funcionarios provinciales y municipales refleja diferencias que, aunque se expresan en torno a la gestión y las obras públicas, también se inscriben en la dinámica política del oficialismo en la región.