La educación en la provincia de Buenos Aires necesita una transformación profunda. No alcanza con administrar lo que hay: es momento de animarnos a cambiar lo que durante años no funcionó.
Como consejera escolar del distrito de Quilmes, veo de cerca la realidad de nuestras escuelas. Docentes que se esfuerzan todos los días, familias que acompañan y estudiantes que merecen muchas más oportunidades de las que hoy el sistema les ofrece.
Durante demasiado tiempo la educación quedó atrapada en estructuras burocráticas, discusiones ideológicas y falta de gestión. Mientras tanto, la calidad educativa se fue deteriorando y nuestros chicos perdieron herramientas fundamentales para su futuro.
El desafío hacia el 2026 es claro: recuperar el valor del esfuerzo, del mérito y del aprendizaje real en el aula. Necesitamos escuelas con recursos, infraestructura adecuada, transparencia en la gestión y políticas educativas que vuelvan a poner a los estudiantes en el centro.
Desde mi lugar dentro del PRO, creo en una educación moderna, con innovación, evaluación y responsabilidad en el uso de los recursos públicos. Y también creo que muchas de las ideas de libertad, eficiencia del Estado y cambio profundo que hoy acompañan millones de argentinos deben formar parte de la discusión educativa.
La educación debe volver a ser el motor del progreso y la movilidad social en nuestro país. Ese es el camino que quiero seguir construyendo desde Quilmes, con responsabilidad, compromiso y una mirada puesta en el futuro de nuestros chicos.
Por: Paola Mobilia (Consejera Escolar de Quilmes