En el marco de una investigación por un homicidio agravado ocurrido en Sarandí, la Policía llevó adelante una serie de allanamientos que incluyeron un procedimiento de alto riesgo en Quilmes, donde un hombre terminó detenido tras atacar a balazos a los efectivos.
El operativo fue realizado por personal de la Comisaría 4ª de Avellaneda, con intervención de la UFI N.º 3 y el Juzgado de Garantías N.º 2 del Departamento Judicial Avellaneda–Lanús. La causa se inició a partir del crimen de un hombre de 35 años, ocurrido el 10 de febrero en la intersección de Cucha Cucha y Génova, cuando fue atacado a tiros tras una confrontación con dos sujetos.
En ese contexto, se concretaron cuatro órdenes de allanamiento. Uno de los puntos más relevantes tuvo lugar en un domicilio de la calle 813, en Quilmes, donde al irrumpir el personal policial fue recibido con disparos desde el interior de la vivienda.
Tras un rápido accionar, los efectivos lograron controlar la situación y reducir al agresor, quien fue inmediatamente detenido. El sujeto quedó imputado por abuso de arma y tenencia ilegal de arma de guerra, sumando un nuevo frente judicial en el marco de la investigación.
Durante el procedimiento en Quilmes, los uniformados secuestraron una pistola Bersa calibre .380, dos cargadores con 12 municiones, equipos de comunicación y una escopeta de aire comprimido.
En paralelo, en otro de los allanamientos realizados en Avellaneda se logró la detención del presunto autor material del homicidio, identificado tras tareas investigativas que incluyeron análisis de cámaras de seguridad y trabajo de campo. Además, en otros dos domicilios se identificó a dos hombres vinculados a la causa.
Las actuaciones fueron avaladas por la Justicia, que dispuso el traslado de los detenidos a sede judicial mientras continúa la investigación para determinar el grado de participación del resto de los implicados.