El homicidio ocurrió en una vivienda del barrio IAPI, ubicada en la intersección de las calles Pilcomayo y 175. Según se estableció durante la investigación, la mujer —que al momento del hecho tenía 24 años— mantenía una relación amorosa con la víctima, un adolescente de 16 años.
De acuerdo a la reconstrucción judicial, en medio de una violenta discusión, la acusada atacó al joven y lo degolló utilizando una botella rota, provocándole la muerte en el lugar. El brutal episodio generó conmoción en el barrio y derivó en una rápida intervención policial y judicial.
Con el avance de la causa, la imputada fue detenida y quedó a disposición de la Justicia. Finalmente, mediante un acuerdo de juicio abreviado, se determinó su culpabilidad y se fijó la pena de 15 años de prisión, evitando así la realización de un juicio oral.
El caso, que impactó fuertemente en la comunidad de Bernal Oeste por la violencia del crimen y la edad de la víctima, quedó ahora cerrado desde el punto de vista judicial, aunque persiste el dolor en el entorno del adolescente asesinado.