Según el comunicado oficial difundido por el Obispado de Quilmes y la Sociedad del Verbo Divino, el 13 de octubre de 2025 el cardenal Marcelo Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, notificó la decisión luego de examinar toda la documentación remitida. El organismo del Vaticano resolvió revocar el nihil obstat que permitía la continuidad del proceso, debido a un posible procedimiento canónico no efectuado por parte del obispo Jorge Novak respecto a la conducta de un sacerdote de la diócesis.
El prefecto aclaró en su comunicación que la determinación se tomó “sin expresar ningún juicio moral sobre la vida, virtudes y acción pastoral del Siervo de Dios”, y confirmó que Jorge Novak mantiene dicha condición dentro del ámbito eclesial, aunque la causa no continuará su curso hacia la beatificación o canonización.

Desde el Obispado de Quilmes y la Sociedad del Verbo Divino, coactores de la causa iniciada el 11 de diciembre de 2017, señalaron que recibieron la noticia “con dolor”, y expresaron su confianza en que “Dios en su inmensa bondad le conceda, al querido y recordado Padre Obispo Jorge Novak, gozar de la vida eterna, aunque no sea anotado en el libro canónico de los beatos o santos proclamados oficialmente por la Iglesia”.
Jorge Novak fue el primer obispo de la Diócesis de Quilmes, cargo que ejerció entre 1976 y 2001, y su figura había sido impulsada para el proceso de beatificación por su labor pastoral y su compromiso social en la región. Con esta resolución del Vaticano, el proceso queda oficialmente cerrado y no avanzará hacia una eventual declaración como beato o santo.