Durante la jornada, instituciones como el Colegio Manuel Belgrano y el Instituto Pacelli se vieron afectadas por este fenómeno. En ambos casos, aparecieron pintadas en los sanitarios con mensajes que advertían sobre supuestos ataques armados, incluyendo frases en las que se aseguraba que “iban a matar a todos” dentro de la escuela.
A raíz de estas amenazas, que rápidamente circularon entre grupos de padres y redes sociales, muchas familias decidieron no enviar a sus hijos a clases por temor a que los mensajes pudieran concretarse. Esta situación impactó directamente en el normal desarrollo de la jornada escolar, con una notable baja en la asistencia y un clima generalizado de preocupación.
Si bien no se registraron hechos de violencia ni se confirmaron riesgos reales, las autoridades educativas y directivos de las instituciones activaron protocolos preventivos y dieron aviso a las fuerzas de seguridad para reforzar la vigilancia en las inmediaciones de los establecimientos.
Este tipo de publicaciones forman parte de un “trend” viral que ya generó episodios similares en otras partes del mundo, donde estudiantes replican amenazas falsas como parte de desafíos en redes sociales, sin dimensionar las consecuencias que pueden generar.
Desde la comunidad educativa alertan sobre la gravedad de estas acciones, no solo por el temor que provocan sino también por las posibles implicancias legales para quienes las realizan. En este contexto, solicitan a las familias acompañar y concientizar a los jóvenes sobre el uso responsable de las redes sociales y la importancia de no replicar este tipo de conductas.
El episodio encendió una señal de alerta en Quilmes y reabre el debate sobre los riesgos de las tendencias virales y su impacto directo en la vida cotidiana, especialmente dentro del ámbito escolar.