De acuerdo a su testimonio, el hecho más reciente ocurrió durante la madrugada del sábado, cuando el hombre volvió a merodear su vivienda e intentó ingresar por la fuerza. La secuencia, siempre según relató la denunciante, quedó registrada por cámaras de seguridad instaladas en el domicilio, donde también se lo observa en una situación de connotación sexual en la vía pública.
La joven sostuvo que, ante esta situación, realizó un llamado al 911 solicitando asistencia policial, pero aseguró que no obtuvo respuesta. Este episodio se suma a una denuncia previa radicada el pasado 6 de abril, cuando el mismo individuo habría intentado ingresar a su casa en horas de la madrugada, lo que motivó la intervención inicial de las autoridades y la entrega de un botón antipánico como medida de protección.
Según indicó, el acoso no es un hecho aislado sino una conducta sostenida en el tiempo, que no había sido denunciada anteriormente por temor. Sin embargo, remarcó que la reiteración de los hechos y su creciente gravedad la llevaron a visibilizar la situación.
El caso genera preocupación entre vecinos de la zona y vuelve a poner el foco en la respuesta ante denuncias por violencia y acoso, así como en la efectividad de los mecanismos de prevención y asistencia disponibles para las víctimas. Entretanto, la joven aseguró contar con registros audiovisuales y documentación que respaldan su denuncia, y reclamó medidas urgentes para garantizar su seguridad.