Para lo que resta de este viernes, se espera un cielo despejado y una temperatura máxima que alcanzará los 22°C, en una jornada agradable pero sin el calor característico de semanas atrás. El sábado, en tanto, se presentará mayormente nublado, con una mínima de 13°C y una máxima de 23°C, manteniéndose dentro de parámetros templados.
El domingo continuará la tendencia otoñal, con cielo parcialmente nublado, una mínima de 12°C y una máxima de 19°C. Hacia la noche se prevén algunas leves ráfagas de viento que acentuarán la sensación de frescura.
De cara al inicio de la próxima semana, el descenso de temperatura será más marcado: el lunes se anticipa con una mínima de 7°C y una máxima de 18°C, consolidando la llegada de jornadas más frías en la región.
De esta manera, el verano queda oficialmente atrás en Quilmes, dando paso a un clima más acorde al otoño, con abrigo liviano en las primeras horas del día y noches cada vez más frescas.