La protesta se desarrolló en el marco de la denominada "Jornada de las Cien Ollas Vacías", una iniciativa impulsada por distintas organizaciones territoriales que buscan poner en agenda la situación que enfrentan miles de familias que dependen de espacios comunitarios para acceder a una alimentación diaria.
Desde las 10 de la mañana, referentes barriales, trabajadores de comedores y vecinos se concentraron en una de las esquinas más transitadas de la ciudad, donde exhibieron ollas vacías como símbolo de la falta de recursos y del crecimiento de la demanda alimentaria en los sectores más vulnerables.
Según expresaron los organizadores, la situación se ha agravado en los últimos meses debido a la reducción de programas de asistencia, el aumento del costo de vida, la inflación y la pérdida de fuentes laborales. En ese contexto, señalaron que los comedores y merenderos comunitarios reciben cada vez más personas, mientras que los recursos para sostener su funcionamiento son cada vez menores.
Las organizaciones destacaron además el rol que cumplen diariamente cientos de mujeres que sostienen estos espacios solidarios, encargándose de cocinar, organizar y acompañar a familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad económica y social.
Durante la jornada también advirtieron sobre las consecuencias que genera el debilitamiento de las redes comunitarias en los barrios populares. En ese sentido, afirmaron que la falta de oportunidades laborales, la paralización de obras y la disminución de la presencia estatal contribuyen a profundizar escenarios de exclusión, hambre y violencia.
El corte generó importantes demoras en la circulación vehicular en el centro quilmeño durante gran parte de la mañana, mientras los manifestantes desarrollaban la actividad y difundían sus reclamos ante vecinos y transeúntes.