Tras casi tres semanas de viaje desde Quilmes, el impresionante convoy que transporta un transformador de 430 toneladas ya se encuentra en la provincia de Mendoza y, de no mediar inconvenientes, arribará en los próximos días a su destino final: la estación transformadora Río Diamante, ubicada en Villa 25 de Mayo, departamento de San Rafael.
El equipo había permanecido aproximadamente un año y medio en la empresa Faraday, ubicada en la intersección de Avenida La Plata y Laprida, en Quilmes Oeste, donde fue sometido a un complejo proceso de reparación. Su salida de la ciudad, a fines de Junio, requirió un importante operativo que incluyó cortes de tránsito, el retiro temporal de cables aéreos y una cuidadosa coordinación entre la empresa transportista y distintos organismos públicos.
La operación de traslado está a cargo de Transporte Vernazza, empresa especializada en cargas de gran porte. El convoy posee dimensiones excepcionales: mide cerca de 100 metros de largo, 7 metros de ancho, alcanza una altura de 6,30 metros y moviliza un peso bruto de aproximadamente 430 toneladas.
Según informó el medio mendocino Sitio Andino, el transformador es el mismo que tiempo atrás había sido trasladado desde Mendoza hasta Quilmes para su reparación. Emiliano Medina, jefe de Tráfico de Transporte Vernazza, explicó que el regreso también demandó una planificación de gran complejidad.
"Fue una travesía importante y algo bastante caótica cuando hicimos la planificación del transporte en aquel momento. Tuvimos que sortear varios obstáculos en ciudades del sur de Mendoza hasta llegar a Quilmes", recordó el responsable del operativo.
Antes del inicio del viaje, la empresa realizó durante dos meses un relevamiento completo del recorrido para identificar puentes, tendidos eléctricos, cruces y otros obstáculos que pudieran afectar el paso de semejante estructura.
El convoy es impulsado por dos camiones Astra de 660 caballos de fuerza, especialmente importados desde Italia, y cuenta con un tercer vehículo de apoyo que transporta herramientas y equipos para realizar ajustes durante el trayecto. Además, unas 15 personas integran el operativo de manera permanente.
Debido a las dimensiones de la carga, la velocidad de circulación es muy reducida. En zonas urbanas el avance se realiza prácticamente a paso de hombre, mientras que en ruta abierta no supera los 20 o 30 kilómetros por hora. A lo largo del recorrido también se realizan detenciones programadas cada aproximadamente 10 kilómetros para permitir la normal circulación del resto del tránsito.
En los últimos días, el transformador ingresó a Mendoza por el límite con San Luis y avanzó por la Ruta Nacional 188 atravesando localidades como Bowen y General Alvear. De acuerdo con lo previsto, en los próximos días llegará a la estación transformadora Río Diamante, donde será reinstalado para volver a prestar servicio en el sistema eléctrico de la región.
La noticia marca el cierre de una historia que tuvo a Quilmes como protagonista durante más de un año y medio, período en el que el gigantesco equipo fue reparado en la planta de Faraday antes de emprender el extenso viaje de regreso a su lugar de origen.