La derrota por 1 a 0 frente a España en la final del Mundial dejó un sabor amargo en todo el país. Sin embargo, en Quilmes, el orgullo por el recorrido de la Selección Argentina fue más fuerte que la tristeza y, pese a la lluvia, el frío y el viento que dominaron gran parte de la jornada, cientos de vecinos decidieron salir a las calles para expresar su apoyo al equipo.
Los principales puntos de concentración volvieron a ser los tradicionales escenarios de cada festejo albiceleste. En Plaza Conesa, en pleno centro de Quilmes, familias, grupos de amigos y jóvenes se reunieron con banderas argentinas, bombos y camisetas para despedir con aplausos a un equipo que volvió a ilusionar a todo un país.

En San Francisco Solano, la esquina de 844 y 893 volvió a convertirse en un punto de encuentro para los hinchas, que coparon el lugar con cánticos y bocinazos, reconociendo la entrega del conjunto dirigido por Lionel Scaloni durante toda la Copa del Mundo.
También hubo una importante convocatoria en Bernal, donde cientos de personas se acercaron a la intersección de Belgrano y 9 de Julio para compartir el sentimiento de orgullo por una Selección que estuvo a un paso de levantar un nuevo título mundial.

Belgrano y 9 de Julio, Bernal. Captura: @bernaltvok
Lejos del clima de desazón que podía esperarse tras perder la final, la mayoría de los vecinos eligió destacar la gran campaña realizada por Argentina, que eliminó a rivales de jerarquía y volvió a disputar el partido decisivo de un Mundial.
Con aplausos, canciones y banderas celestes y blancas, Quilmes volvió a demostrar que el apoyo a la Selección trasciende los resultados y que el orgullo por el equipo permanece intacto, incluso en las derrotas.