Desde las primeras horas del jueves, la combinación de bancos de niebla y siniestros viales convirtió a la Autopista Buenos Aires-La Plata en un escenario de caos. Las demoras se extendieron durante gran parte de la mañana y obligaron a numerosos automovilistas a modificar sus recorridos habituales.
El primer accidente ocurrió cerca de las 7 de la mañana en el kilómetro 12, a la altura de Sarandí, en la mano con sentido hacia la Ciudad de Buenos Aires. Como consecuencia, el tránsito quedó prácticamente paralizado y el embotellamiento se extendió por varios kilómetros, llegando hasta la subida de la autopista en Quilmes.
La situación impactó de lleno en los trabajadores que diariamente viajan desde el sur del conurbano hacia Capital Federal. Muchos conductores, al advertir la magnitud de la congestión, optaron por abandonar la autopista y utilizar caminos alternativos, principalmente el Acceso Sudeste, aunque esa vía también registró un importante incremento en la circulación.
???????? El infierno de tener que viajar todos los días por la Autopista La Plata - Bs As. Las barreras del Peaje de Hudson levantan. cuando quieren y eso traba el tránsito. Y después un solo accidente significa un embotellamiento de kilómetros. Hoy hubo uno entre Quilmes y Sarandí.… pic.twitter.com/UHUOdT9OiP
— Hechos y Derecho (@Hechosanderecho) August 20, 2026
Minutos más tarde, un segundo accidente complicó aún más la jornada. El siniestro se produjo en la mano hacia La Plata, a la altura de Ezpeleta, donde nuevamente la visibilidad reducida por la neblina habría sido un factor determinante. El hecho provocó largas filas de vehículos y demoras en el sentido contrario, generando un colapso prácticamente simultáneo en ambas manos de la autopista.
La intensa niebla que cubrió el Área Metropolitana durante la madrugada y la mañana redujo considerablemente la visibilidad en distintos tramos de la traza, por lo que las autoridades insistieron en circular con extrema precaución, mantener la distancia entre vehículos y utilizar las luces bajas.
Aunque con el correr de las horas el tránsito comenzó a normalizarse, la jornada dejó una de las mañanas más complicadas del año para quienes utilizan diariamente la Autopista Buenos Aires-La Plata.