Jorge Adolfo Ríos, el jubilado de Quilmes Oeste cuyo caso tomó trascendencia nacional luego de defenderse de un violento asalto en su vivienda y matar a uno de los delincuentes, falleció durante la mañana de este jueves.
Ríos atravesaba desde hacía tiempo un delicado estado de salud y recientemente había tenido que ser intervenido quirúrgicamente. En las últimas horas su cuadro se habría agravado hasta producirse finalmente su fallecimiento.
El herrero jubilado había quedado en el centro de la escena pública durante la madrugada del 17 de julio de 2020, cuando un grupo de delincuentes ingresó a robar a su vivienda ubicada en la zona de Acha y Ayolas, en Quilmes Oeste.
Aquella madrugada, los asaltantes habían ingresado en reiteradas oportunidades a la propiedad en busca de elementos de valor del taller de herrería. En uno de esos ingresos, Ríos fue sorprendido, golpeado y amenazado. El jubilado tomó una pistola calibre 9 milímetros que tenía en su casa y disparó contra los atacantes, que escaparon del lugar. Franco Martín “Piolo” Moreyra, de 26 años, murió como consecuencia de los disparos.
El episodio rápidamente trascendió las fronteras de Quilmes y se convirtió en un caso de repercusión nacional, generando durante meses un intenso debate alrededor de la inseguridad y la legítima defensa.
Ríos inicialmente fue detenido e imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Una de las principales discusiones de la causa estuvo centrada en determinar si había disparado nuevamente contra Moreyra cuando el delincuente ya se encontraba en la calle. Sin embargo, una pericia realizada sobre las cámaras de seguridad determinó que no se observaban fogonazos compatibles con disparos en ese lugar, fortaleciendo la versión sostenida por la defensa del jubilado.
Después de casi tres años de proceso judicial, en junio de 2023 el Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de Quilmes sobreseyó a Ríos y suspendió el juicio por jurados que estaba previsto. La Justicia consideró que había actuado amparado por la legítima defensa.
Los años posteriores al asalto estuvieron marcados por importantes problemas de salud. Ríos había sufrido dos accidentes cerebrovasculares, tenía dificultades para caminar y debía movilizarse con bastones. También padecía EPOC y contaba con un solo riñón funcional.
A seis años de aquella madrugada que cambió definitivamente su vida y convirtió su historia en un caso conocido en todo el país, Jorge Ríos falleció este jueves en medio de un delicado cuadro de salud.