La Universidad Nacional de Quilmes encabeza un proyecto destinado a mejorar la gestión del agua potable frente a los efectos del cambio climático. La iniciativa busca generar información científica y técnica que permita anticipar problemas de abastecimiento y fortalecer la planificación.
El trabajo, aprobado en 2024 y con ejecución prevista hasta octubre de 2026, cuenta con un financiamiento de 300 mil euros del programa Euroclima de la Unión Europea. Es implementado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y ejecutado por la UNQ junto con organismos nacionales, federales y empresas prestadoras.
Uno de los ejes consiste en modelizar el comportamiento hidrológico del río Paraná bajo distintos escenarios climáticos. El estudio evalúa 32 tomas de agua potable para proyectar caudales y niveles, y detectar posibles dificultades operativas ante bajantes severas o crecidas.
El proyecto también analiza la calidad del agua en una toma operada por Aguas Santafesinas y desarrolla un inventario nacional georreferenciado de infraestructura de captación, tratamiento y transporte. El relevamiento abarca a las 30 principales empresas prestadoras del país, que brindan cobertura a más de 32 millones de personas.