La Asociación Judicial Bonaerense (AJB), Departamental Quilmes, encendió las alarmas por los problemas en el suministro de agua que afectan desde hace varios días al edificio del Fuero Penal de Quilmes, donde funcionan distintas dependencias de la Administración de Justicia y del Ministerio Público. La situación genera preocupación entre los trabajadores, quienes denuncian que no están garantizadas las condiciones mínimas de higiene y salubridad para desarrollar sus tareas.
De acuerdo con lo expresado por la organización gremial, el inmueble ubicado sobre la calle Hipólito Yrigoyen presenta interrupciones totales o intermitentes en el servicio de agua, lo que complica el funcionamiento cotidiano de las oficinas judiciales y afecta tanto a los empleados como a las personas que concurren al edificio para realizar trámites.
Ante este escenario, la conducción local de la AJB mantuvo contactos con las autoridades correspondientes para reclamar una solución urgente. En paralelo, se informó que el personal de Mantenimiento se encuentra trabajando para reparar los desperfectos, incluso fuera de su horario habitual, con el objetivo de restablecer el suministro.
El sindicato también anunció que presentará notas formales ante la Cámara Penal y la Fiscalía General, organismos responsables de la superintendencia del edificio, para dejar constancia de la problemática y exigir que se garanticen condiciones adecuadas de trabajo.
Mientras persistan los inconvenientes, desde la AJB recordaron que los responsables de las distintas dependencias judiciales tienen la facultad de autorizar el retiro del personal, establecer guardias mínimas o implementar la modalidad de trabajo remoto, con el propósito de evitar que los empleados deban permanecer en instalaciones que no reúnen las condiciones sanitarias necesarias.
Sin embargo, el gremio advirtió que, si el suministro de agua no se normaliza, podría convocar a una asamblea de trabajadores en el hall central del edificio del Fuero Penal para evaluar colectivamente la adopción de medidas de fuerza.
"No se puede trabajar sin condiciones mínimas de salubridad", remarcaron desde la Departamental Quilmes, al insistir en la necesidad de una respuesta urgente por parte de las autoridades judiciales.
Por el momento, la eventual convocatoria a una asamblea dependerá de la evolución de los trabajos de reparación y de los informes técnicos sobre los desperfectos que afectan la provisión de agua.
La situación se enmarca, además, en los reclamos que la Asociación Judicial Bonaerense viene realizando por las deficiencias edilicias en distintas dependencias del Poder Judicial provincial, donde el gremio exige mayores inversiones en infraestructura y mantenimiento.