La Dra. Samantha Fernández Messia fue una de las principales disertantes de la jornada «¿Sabrías cómo actuar? Consumos problemáticos en la empresa, la familia y la escuela», organizada por Mujeres Líderes en Acción, que se llevó a cabo ayer, jueves 5 de noviembre, en la Cámara de Comercio e Industria de Bernal.
El encuentro reunió a destacados profesionales de distintas disciplinas con el objetivo de generar conciencia, brindar información y acercar herramientas concretas para reconocer, prevenir y abordar situaciones de consumo problemático en distintos ámbitos de la sociedad.
Durante su exposición, Samantha Fernández Messia, abogada, auditora y asesora del Consejo de la Magistratura de la Nación, referente territorial en prevención de violencia escolar, coordinadora general de equipos interdisciplinarios que articulan con establecimientos educativos y la Justicia, y docente universitaria, desarrolló una mirada integral sobre la prevención, poniendo especial énfasis en la necesidad de recuperar los vínculos, fortalecer a las familias y reconstruir redes de contención.
Uno de los ejes centrales de su intervención fue la importancia de encontrar un sentido para vivir y de estar apasionados por algo. En ese sentido, sostuvo que la prevención no puede limitarse a actuar cuando el problema ya está instalado, sino que debe comenzar mucho antes, generando proyectos de vida, motivaciones, pertenencia y vínculos significativos. Destacó que necesitamos tener razones para levantarnos cada día, descubrir aquello que nos apasiona y construir un horizonte que dé sentido a nuestra existencia.

También hizo hincapié en la necesidad de recuperar el lugar de los padres como referentes afectivos y de autoridad, invitándolos a volver a mirarse en su rol y a generar espacios de escucha que permitan a sus hijos poner en palabras aquello que les sucede, expresar sus angustias y encontrar adultos disponibles para acompañarlos. Señaló que muchas veces los jóvenes no necesitan respuestas inmediatas, sino adultos presentes, capaces de escuchar, orientar y ofrecer un núcleo de contención.
Otro de los puntos destacados fue la necesidad de que la familia, la escuela, la sociedad y la Justicia puedan trabajar alineadas, aun en un contexto de crisis y debilitamiento de las instituciones. Señaló que ninguna institución puede abordar por sí sola problemáticas tan complejas y que resulta indispensable construir respuestas coordinadas, sostenidas y comprometidas.
En su exposición también advirtió sobre el peligro de naturalizar la violencia en los distintos ámbitos de convivencia y convocó a recuperar el valor del amor como principio fundamental de los vínculos y de toda tarea educativa. En ese marco, destacó la importancia de volver a poner en el centro el cuidado del otro, el respeto, la escucha y la construcción de relaciones saludables. Su mensaje fue claro: frente a una sociedad atravesada por múltiples conflictos, es necesario volver a encontrarnos desde el amor, sin naturalizar aquello que lastima y destruye los vínculos.
Asimismo, hizo especial referencia al Sistema Preventivo de Don Bosco, una propuesta pedagógica y educativa de enorme vigencia, sustentada en tres pilares fundamentales: la razón, la religión y el amor (amorevolezza)
Explicó que este sistema, aplicado históricamente en las escuelas salesianas, propone educar desde la presencia cercana del adulto, el diálogo, la confianza, la formación en valores y el amor como expresión concreta del acompañamiento. Destacó la importancia de recuperar esta mirada preventiva para construir espacios educativos donde los niños y jóvenes se sientan queridos, escuchados, orientados y contenidos.
En este sentido, señaló que prevenir implica mucho más que evitar conductas de riesgo: significa estar presentes, generar vínculos de confianza, ofrecer razones para vivir y ayudar a cada joven a descubrir sus capacidades y construir un proyecto de vida.
La jornada contó asimismo con la participación del Dr. Omar Nills Yasín, abogado laboralista, ex secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, profesor regular de Derecho del Trabajo de la UBA y director del Programa de Posgrado en Conciliación Laboral y Arbitraje.
Su exposición estuvo especialmente dirigida a empresarios, comerciantes y empleadores, y abordó las responsabilidades, los derechos y los procedimientos que deben contemplarse frente a situaciones de consumo problemático en el ámbito laboral.
También disertó el Lic. Gabriel Avena, psicólogo con amplia trayectoria en salud mental y adicciones, quien desarrolló aspectos vinculados con la identificación de señales de alerta, la comprensión de los consumos problemáticos y las primeras herramientas para intervenir y acompañar.
Uno de los momentos más significativos fue el testimonio en primera persona de una persona en recuperación, que permitió conocer de cerca el impacto de las adicciones, las dificultades que atraviesan quienes transitan esa situación y el valor del acompañamiento durante los procesos de recuperación.
La actividad fue moderada por la Lic. Marina Villalba y contó con la presencia de empresarios, emprendedores, comerciantes, profesionales, docentes, familias y público en general.
Desde Mujeres Líderes en Acción destacaron la importancia de generar estos espacios de encuentro y reflexión, entendiendo que los consumos problemáticos constituyen una realidad que puede atravesar a cualquier familia, empresa, institución educativa o comunidad.
El encuentro dejó una reflexión fundamental: prevenir también es educar para la vida, recuperar el sentido de pertenencia, fortalecer los vínculos y volver a poner el amor en el centro. Porque detrás de cada problemática hay una persona que necesita ser escuchada, acompañada y encontrar motivos para construir un proyecto de vida.
