Un grupo de cuidacoches de Quilmes se convocó para manifestar su preocupación ante el avance del proyecto de estacionamiento medido en la ciudad, una iniciativa que contempla la privatización del servicio y que podría afectar directamente la fuente de ingresos de más de cien personas que actualmente trabajan de manera informal en las calles del distrito.
Los trabajadores expresaron su inquietud por las consecuencias que tendría la puesta en marcha del nuevo sistema, especialmente ante la posibilidad de perder los espacios en los que desarrollan su actividad cotidiana. En ese sentido, reclamaron al Municipio de Quilmes que contemple su situación y les garantice la continuidad laboral dentro del esquema que se busca implementar.
La preocupación se centra en el futuro de quienes desde hace años se desempeñan como cuidacoches, una actividad informal que representa el principal sustento económico para numerosas familias. La eventual incorporación de una empresa privada para administrar el estacionamiento medido plantea un escenario de incertidumbre para estos trabajadores, que buscan evitar quedar desplazados por el nuevo funcionamiento del servicio.
En el marco de la organización del reclamo, los propios cuidacoches realizaron un censo para conocer cuántas personas se encuentran actualmente trabajando en esta actividad. El relevamiento permitió identificar a más de cien trabajadores que podrían verse afectados por la implementación del estacionamiento medido.
A partir de ese registro, buscan visibilizar la dimensión social y laboral del proyecto, poniendo el foco en las familias que dependen de los ingresos generados diariamente por el cuidado de vehículos en la vía pública.
El principal pedido está dirigido a las autoridades municipales, a quienes solicitan que el avance de la iniciativa esté acompañado por medidas concretas que permitan preservar sus fuentes de trabajo. Los cuidacoches pretenden que se contemple su incorporación al nuevo sistema o se establezcan mecanismos que aseguren su continuidad laboral.
La discusión por el estacionamiento medido en Quilmes suma así un nuevo frente de debate, que va más allá de la regulación del tránsito y el ordenamiento vehicular. Para los trabajadores, la preocupación principal pasa por el impacto económico que podría generar la privatización de una actividad de la que dependen más de cien personas.
Mientras avanza el proyecto, los cuidacoches buscan que su situación sea incorporada a la discusión y que el Municipio garantice que la implementación del nuevo servicio no implique la pérdida de sus fuentes de ingresos.